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Se quebró el cuello y su perra lo salvó del frío

El animal ayudó a un hombre a sobrevivir tras estar cerca de 24 horas con una temperatura de -4°C.

Bob junto a su perra Kelsey.
Bob junto a su perra Kelsey. Foto:independent.co.uk
Un hombre de Michigan, identificado por su primer nombre (Bob), estaba solo cuando salió de su casa de campo, en vísperas de año nuevo, a recoger leña para el fuego. Se resbaló en la nieve y se quebró el cuello, logró sobrevivir tras estar cerca de 24 horas con una temperatura de -4°c, gracias a su perra que lo mantuvo caliente y ladró por ayuda.

“Estuve gritando por ayuda pero mi vecino más cercano vive a 2 kilometros de distancia y eran las 22:30, pero mi Kelsey vino”, dijo Bob. Kelsey es la Golde Retriever de cinco años de Bob, y ella lo mantuvo caliente y despierto acostándose sobre él, lamiendo sus manos y cara.

Kelsey estuvo toda la noche ladrando y nunca dejó a su dueño, lo mantuvo caliente y lo ayudó a sobrevivir. “Supe que tenía que tenía que preserverar a través de esto y que era mi elección el mantenerme con vida”, declaró Bob.

“Por la mañana mi voz se había ido y no pude seguir pidiendo por ayuda, pero Kelsey no paró de ladrar. Estaba aullando tan alto que alertó a mi vecino”, relata Bob. Lo encontraron usando solamente un pantalón largo, una camisa y zapatillas a las 18:30 en año nuevo.

Cuando el vecino lo encontró, luego de escuchar los aullidos de Kelsey, llamó a la ambulancia. Bob llegó al hospital con una temperatura corporal debajo de los 21°C. La temperatura normal es de 37°C y la hipotermia ocurre cuando está por debajo de los 35°C.

“Me sorprendió saber que no sufrí ninguna lesión por el congelamiento. Estoy seguro que fue por la determinación de Kelsey de mantenerme caliente y seguro”, confesó Bob. 

“Después de la cirugía, milagrosamente, empezó a mover sus extremidades con gran fuerza”, contó Chaim Colen, neurocirujano del Hospital McLaren Northern de Michigan, tras la rápida recuperación inicial de Bob de su lesión.

El doctor Colen, según informó el medio local Patoskey, contó que la mayoría de las personas con lesiones en la espina dorsal no se mueven. “Es trágico pero cuando está hecho, está hecho. No sé si fue la baja temperatura lo que lo ayudó o el hecho de que estuvo acostado sobre la nieve de la forma en la que estaba”, agregó.

Asimismo, no dudo en admitir que piensa que los animales pueden ayudar, “y su perro realmente lo mantuvo vivo y lo ayudó, fue realmente afortunado”.

De todas formas, Bob todavía necesita someterse a fisioterapia para recuperar su antigua fuerza y el uso de sus extremidades. Sin embargo, los resultados médicos son favorables,

"Estoy muy agradecido por mis dos héroes", dijo Bob. "Kelsey me mantuvo caliente, alerta, y nunca dejó de ladrar pidiendo ayuda. El Dr. Colen me salvó la vida y la capacidad de moverme.  Son verdaderos héroes y estaré eternamente agradecido”.