CIENCIA MINISTERIO DE SALUD DE LA NACION

Advierten que podrían darse brotes simultáneos de dengue y chikunguña

Expertos admiten que en el verano podrían circular los dos virus que transmite el mosquito Aedes Aegypti. Es por la epidemia que afecta a países vecinos y la alta presencia del vector.

Tal como hizo hace unas semanas su par de Paraguay, el Ministerio de Salud de la Nación advirtió la posibilidad de que en este verano circulen en forma simultánea dos virus transmitidos por el mosquito Aedes Aegypti: el dengue y la fiebre chikunguña. “La concomitancia es esperable porque se trata del mismo vector y la misma época del año”, admitió Jaime Lazovski, viceministro de Salud de la Nación. “El dengue se comporta  como una enfermedad endémica en la Argentina, con entre 2 mil y 3 mil casos por año, y una situación controlada desde la epidemia de 2009. Sin embargo, el movimiento de personas para las fiestas y las vacaciones nos somete al riesgo permanente de que ingresen casos –por la presión epidemiológica que generan los países vecinos– y de que este virus se disemine”, agregó el funcionario.

En el caso de la fiebre chikunguña –vocablo de la lengua africana Kimakonde, que significa “hombre retorcido”, debido al fuerte dolor que provoca la enfermedad–, se trata de un virus nuevo para la región. Por este motivo, el experto advirtió que “todos somos susceptibles, ya que no tenemos anticuerpos contra esta infección”.

Hasta el momento, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se han registrado casi un millón de casos de chikunguña en la región de las Américas, con brotes actuales en Centroamérica, Colombia, Brasil y Venezuela. En tanto, en la Argentina hubo 81 casos sospechados, de los cuales 24 dieron positivo, 18 fueron descartados y 39 están en estudio. Las muestras positivas fueron personas que tenían antecedentes de viaje al Caribe.

Diferencias. El dengue y  la fiebre chikunguña son enfermedades virales que transmiten los mosquitos Aedes Aegypti y Aedes Albopictus (de menor presencia en la Argentina).

Los síntomas entre una y otra enfermedad se asemejan, ya que se manifiestan con  fiebre alta, dolor de cabeza y muscular. Sin embargo, existen diferencias que permiten distinguirlos. “En la fiebre chikunguña es característico el dolor muy intenso en las articulaciones, dolor que puede llegar a ser discapacitante. Además, provoca erupción en la piel o exatemas notorios y generalizados”, explicó el epidemiólogo José Moya, consultor de las OPS, quien trabajó en el brote de chikunguña que afectó este año a República Dominicana.

Aún no hay vacunas disponibles contra la infección, por lo cual para prevenir ambas enfermedades es primordial combatir al mosquito vector, en especial en verano. “Venimos monitoreando la situación y tenemos 2.580 localidades con presencia del mosquito Aedes Aegypti, eso implica la mitad norte del país”, donde viven aproximadamente entre 18 y 20 millones de habitantes trazando imaginariamente una línea de Bahía Blanca a Mendoza, precisó Héctor Coto, director de Enfermedades Transmisibles por Vectores.

“Complementariamente, estamos poniendo en marcha un sistema de ‘unidades centinela’ que nos van a permitir generar una especie de estaciones meteorológicas en puntos estratégicos para detectar variaciones inusuales de la presencia de ese mosquito”, dijo Coto.

Para evitar que el Aedes Aegypti se reproduzca, las autoridades sanitarias aconsejaron desmalezar patios y jardines, dar vuelta los baldes y otros recipientes rígidos que pueden acumular agua, como bebederos de los animales y cacharros. Además, usar repelentes, mosquiteros y ropa liviana de manga larga para evitar la picadura del mosquito.

“Hay que ir al médico y no automedicarse”
“La fiebre chikunguña provoca temperatura alta (más de 37 ºC), dolor de cabeza, sarpullido en diversas partes del cuerpo, inflamación de las articulaciones y fuertes dolores en manos y pies, que la convierten en discapacitante para quien la padece.
Los expertos coincidieron en que aquellos que presenten estos síntomas deben acudir a centros de salud, mantener reposo, hidratarse y no automedicarse. “Pueden recibir paracetamol en dosis que no superen los tres gramos diarios. Pasada la primera semana y descartado un diagnóstico de dengue se pueden usar otros analgésicos pero siempre tras consulta médica”, precisó Lazvoski.
La fiebre chikunguña atraviesa tres fases: aguda, subaguda (hasta 12 semanas) y crónica. Esta última puede durar dos o tres años, durante los cuales aparecen periódicamente fuertes dolores articulares en las mismas partes del cuerpo. “No es una enfermedad grave. Pero se han registrado defunciones en adultos mayores, en personas con enfermedades crónicas o pacientes inmunodeprimidos, como personas con VIH-sida o cáncer”.



Florencia Ballarino