CIENCIA


Advierten sobre los riesgos del uso crónico de omeprazol

Aunque es un medicamento seguro, su abuso puede ocasionar déficit de vitamina B12 y de magnesio. 

Antiácidos. Alivian la sensación de ardor.
Antiácidos. Alivian la sensación de ardor.
Foto:Cedoc

Uno de los medicamentos más comunes en el botiquín del hogar son los que se utilizan contra la acidez estomacal.  Según datos del mercado, cada año se venden en la Argentina 18 millones de unidades –cajas de 28 a 30 comprimidos– de inhibidores de la bomba de protones, que es el nombre técnico del omeprazol y otros protectores gástricos. Si bien son medicamentos seguros y de venta libre, estudios científicos advirtieron que existe una asociación entre el uso crónico –por más de dos años– de estas drogas y deficiencias de diversos nutrientes como la vitamina B12 y el magnesio.

Un análisis publicado en la revista Journal of the American Medical Association reveló que las personas que tomaron diariamente un medicamento del grupo de omeprazol durante dos o más años tenían un 65% más de probabilidades de tener niveles bajos de vitamina B12 que quienes no habían ingerido estos fármacos durante un período tan prolongado. La razón es que la vitamina B12 requiere para su absorción el funcionamiento normal del estómago. El ácido gástrico es clave, ya que libera esta vitamina de los alimentos, permitiendo que se una a ciertas proteínas. Si el ácido del estómago se reduce, como ocurre cuando se toman estos fármacos, esa unión no se produce ni tampoco la absorción completa de la vitamina, lo que a largo plazo se podría relacionar con anemia y problemas cognitivos.

En el caso del magnesio, la Anmat –siguiendo los pasos de la FDA de EE.UU.– publicó en 2012 la recomendación de monitorear los niveles de este mineral en aquellos pacientes bajo tratamiento contra la acidez o la gastritis. Es que el omeprazol impactan en la producción de magnesio del organismo. El déficit de este mineral causa calambres, debilidad muscular y, a largo plazo, se asocia a enfermedad cardiovascular.

“Las personas que toman inhibidores de la bomba de protones (prazoles) sin prescripción médica no deben prolongar este tratamiento más allá de dos semanas. Si sus síntomas no mejoran, debe realizar una consulta con un profesional”, advirtieron desde Anmat. Esto último no es frecuente, de acuerdo a una publicación oficial de la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE), que afirma que “la mayoría de las personas con acidez no consulta al médico”.

Uso crónico. “Hay estudios que muestran que el 50% de los pacientes recurren a esta medicación por períodos de hasta dos meses. El 15% la toma por más de dos años, mientras que el 45% la utiliza en forma intermitente por tiempo indeterminado”, le dijo a PERFIL el nutricionista Alberto Cormillot. Según este experto, “hay un uso excesivo y una falta de conciencia sobre los posibles efectos secundarios asociados a este medicamento que aparecen cuando es tomado sin la debida prescripción médica”.

Para Luis María Bustos Fernández, presidente de la SAGE, “estos medicamentos tienen un perfil seguro y no es común encontrar efectos secundarios. Pero es importante que los recete un profesional y controle, sobre todo, que cada paciente tome la dosis adecuada para su problema”. De acuerdo a Bustos Fernández, no todas las personas necesitan tomarlos diariamente. Además, las formulaciones de venta libre tienen diferentes dosis “y cada paciente debería tomar la adecuada, para prevenir complicaciones”.

Finalmente, el experto recordó que “para que tenga máxima efectividad esta mediación debe ser tomada en ayunas”. Desde la SAGE recomendaron además realizar una consulta con el médico si la acidez se presenta más de una vez por semana, si el dolor que causa altera la calidad de vida o si está acompañada de tos crónica u otros síntomas.

 

Estudian las causas de la gastritis

La gastritis es una inflamación de la mucosa que recubre el estómago y, en los casos en que se convierte en crónica, puede evolucionar hasta convertirse en cáncer gástrico. Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Salta analizaron la problemática de la gastritis en la población salteña. La gastritis crónica tiene varias causas, entre las que se destacan el estrés, el tabaquismo, el consumo de Aines (analgésicos no esteroideos –como la aspirina o el paracetamol–) y la infección por  Helicobacter pylori, bacteria que vive exclusivamente en el estómago humano y es el único organismo conocido que puede subsistir en un ambiente tan extremadamente ácido. Otra de las causas de la gastritis que se da particularmente en Salta es el coqueo, actividad muy común en el norte argentino, que consiste en masticar hojas de coca. La investigación analizó la prevalencia de la infección por Hp en pacientes con gastritis. Se estudiaron 892 biopsias endoscópicas de pacientes con diagnóstico clínico de gastritis, entre enero 2007 y julio 2008. Se encontró una marcada prevalencia de infección por Hp+ en la población salteña. El 49,1% de las biopsias tenían infección por Hp, de los cuales el 51,3% fueron hombres. “Es relevante haber encontrado una alta prevalencia de infección por Hp, lo que tiene un alto impacto en la salud de la población”, destacaron investigadores.



Redacción de Perfil.com