CIENCIA AVANCE ANTI-AGE

Ahora utilizan células madre también para eliminar arrugas

En EE.UU. implantan fibroblastos para generar colágeno. La técnica será presentada en el 23º Congreso Argentino de Medicina Estética.

Crema, lifting, toxina botulínica, radiofrecuencia... en la carrera contra el paso del tiempo la medicina estética y anti-age ofrece cada vez más opciones. Es que, con la edad, las células de la piel del rostro se dividen más lentamente y la capa interior, llamada dermis, comienza a hacerse más fina. La red de elastina y las fibras de colágeno que mantienen la capa exterior se aflojan causando depresiones en la superficie: las tan odiadas arrugas.
Sin embargo, un nuevo procedimiento promete recuperar la juventud pérdida: la terapia celular. Se trata del cultivo e implante de fibroblastos, las células encargadas de producir colágeno y elastina en la dermis, del propio paciente (autólogo) para eliminar las arrugas y las líneas de expresión. El procedimiento fue aprobado en junio de 2011 por la Food and Drugs Administration, la agencia de regulación de medicamentos de los Estados Unidos, para tratar el surco nasogeniano (las arrugas entre la nariz y la comisura de los labios) y ya se comercializa con éxito en ese país bajo el nombre de Laviv.

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En Argentina, la técnica se encuentra en fase de experimentación y será presentada a la comunidad médica en abril durante el 23º Congreso Argentino de Medicina Estética. “El implante de fibroblastos es una opción en desarrollo para la paciente que quiere verse más joven pero al mismo tiempo seguir siendo ella misma, sin cirugías”, le dijo a PERFIL Patricia Frisari, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Medicina Estética. “Primero se realiza una biopsia en la zona retroauricular (detrás de la oreja) para tomar una muestra de la dermis y obtener fibroblastos que luego se cultivan y regeneran en el laboratorio. Después se aplica en los surcos de expresión de la paciente para que sean capaces de producir más colágeno y elastina”, explicó Frisari.

Los resultados no son inmediatos, ya que se implantan células que deben “llevarse bien con el medio” para luego comenzar a cumplir su función. Según Frisari, estudios realizados en pacientes de entre 45 y 70 años con un seguimiento a 18 meses hallaron que tras el implante había un aumento en la producción de colágeno y elastina. “La dermis impresionaba con mayor contenido de ácido hialurónico. Esto es producto de una activación de las células madre de la dermis que son los fibroblastos”.
Para la experta, el implante de células madre difiere del uso de Botox. “La toxina botulínica paraliza el músculo, por lo tanto hace tensar y desaparecer temporalmente una arruga en un sector determinado. Con los fibroblastos se está realizando medicina regenerativa, aportando células que parten del mismo paciente, jóvenes, nuevas y con mucha capacidad de trabajo”.

Hasta el momento no hay estudios a largo plazo para saber si los fibroblastos implantados van a vivir lo mismo, más o menos que las células que uno lleva consigo. Lo que se sabe es que por ahora no hay ninguna degeneración de forma anómala de esa célula implantada.

Y que los efectos adversos más comunes fueron un eritema leve o enrojecimiento de la piel que cedió en las 48 horas posteriores. Pero aún se necesita más investigación para que la nueva promesa en medicina estética y anti-age se vuelva una realidad.



Florencia Ballarino