CIENCIA

Cinco mitos hacen que tomemos poca agua

Los argentinos consumen dos litros diarios de líquidos, pero sólo el 21% es agua pura. 

Foto:Cedoc

Todas las guías nutricionales recomiendan tomar al menos entre 2 y 2,5 litros de líquido por día para mantenerse saludable y, también, que la mayor cantidad de esa ingesta sea en lo posible agua pura.

Sin embargo, según el estudio científico HidratAR, los argentinos –aunque alcanzan la cantidad mínima– no lo hacen en las proporciones adecuadas. “Si consideramos la jarra diaria de líquidos que consumen los argentinos en promedio, apenas el 21% (unos 400 cm3) son de agua pura, mientras que el 50% son bebidas o infusiones azucaradas”, resumió Esteban Carmuega, director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil y autor del estudio HidratAR. 

Elegir tomar agua por sobre otras bebidas no es un tema menor: “No todos los líquidos hidratan de la misma manera. Sabemos que en Argentina las bebidas azucaradas son responsables de hasta el 15% de la ingesta calórica diaria. Esa cifra supera las recomendaciones de la OMS”,  explicó Carmuega. A tal punto influye la buena hidratación sobre la salud, que la popular Michelle Obama acaba de lanzar en EE.UU. la campaña Drink Up, para sumar un vaso de agua más a la ingesta diaria de líquidos y así combatir la obesidad (ver recuadro).

Mitos. ¿Cuáles son las razones por las que se toma menos agua pura que la que recomiendan los expertos?

“Sabemos que en los últimos años se han generado varios mitos sobre el agua, que están muy arraigados; aunque no exista evidencia científica que los sostenga”, le dijo a PERFIL el cardiólogo Ricardo Iglesias. El experto, junto a un equipo de destacados nutricionistas, acaba de publicar una investigación en la revista médica Insuficiencia Cardíaca para desterrar creencias erróneas sobre la ingesta de agua.

“Quisimos revisar cuáles eran los mitos principales sobre el agua y determinar la influencia que tienen sobre la correcta hidratación en nuestra población”, se explayó Iglesias. “Para eso trabajamos sobre una encuesta hecha a más de mil personas, en todo el país y con una completa
representación socioeconómica.”

El primer mito, con el que se declaró de acuerdo el 80% de la población, dice que “para cuidar el corazón hay que tomar agua con bajo contenido de sodio”. Esta afirmación, que según Iglesias tiene repetidores incluso entre los propios médicos, “no se sostiene sobre ninguna evidencia científica”. De hecho, la OMS indica que “el agua no contribuye significativamente en la ingesta diaria de sodio”. De entre todos lo que estaban de acuerdo con este mito, el 77% reconoció que esta creencia influía en su consumo.

En segundo lugar, el 62% de los consultados coincidió con la frase: “Para cuidar que los chicos no engorden, hay que fijarse más en la comida que en la bebida”. Y de ésos, el 74% admitió que esa idea modelaba sus elecciones. Algo que, según Carmuega, no es correcto ya que las calorías líquidas son más propensas a generar obesidad que las que provienen de alimentos sólidos, debido a su falta de “efecto saciedad”. Por eso es importante controlar tanto lo que se come como lo que se toma.

Otra creencia indica que “tomar agua durante las comidas dificulta los procesos digestivos”, idea con la que coincidió el 27% de las personas. Sin embargo, el doctor César Casávola, presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición, aseguró que “beber agua durante las comidas no interfiere en el proceso digestivo”. Además, tampoco hay que esperar a tener sed para beber, porque esa sensación aparece cuando la pérdida de líquido ya supera el 3% del peso corporal. Para este experto, cuando notamos la boca seca “ya es un llamado de atención tardío del cuerpo”.

 Michelle Obama lanzó la campaña “Tomá H2O”

La primera dama de EE.UU., Michelle Obama, acaba de sumar una nueva iniciativa a su campaña contra la obesidad y el sedentarismo. Se trata de “Drink Up” (beber más) que se agrega a la ya exitosa “Let’s Move” (muévete).

Con “Drink Up”, la esposa de Barack Obama lanzó una consigna simple y efectiva: básicamente invita a los estadounidenses a beber apenas un vaso más de agua por día. Y sostiene que la elección, “podrá marcar una gran diferencia en la salud, la energía, y en la manera en que cada uno se siente”.

Según los organizadores de este movimiento, uno de cada cuatro chicos en EE.UU. no bebe agua pura cada día, sino que realizan toda su hidratación en base a bebidas y jugos azucarados. 

En un cambio de estrategia, esta campaña no denunciará que las gaseosas con azúcar no son saludables, sino que apuntará al costado positivo: es mejor elegir agua pura para lograr una hidratación saludable.



Enrique Garabetyan