CIENCIA EXPERIENCIA SENSORIAL

Cine con efecto ‘inmersivo’: la primera sala 4D llegó al país

Con la proyección de Kung Fu Panda 3, ayer abrió sus puertas en Pilar. Al 3D se le suman olores, rocío de agua, viento y movimiento de butacas.

Foto:Gza. Rodrigo Dietrich / Lumma

El público vibra y se agita con la escena: una suave brisa húmeda impacta el rostro de cada espectador mientras se esparce un fuerte perfume a pasto fresco. Por el rabillo del ojo se ven rayos y se escuchan truenos. Y desde atrás de cada apoyacabeza de la butaca resuena el silbido de una flecha que acompaña a Po, el simpático protagonista de Kung Fu Panda 3, que la elude y hace morisquetas desde la pantalla. Toda esta catarata de estímulos a los sentidos vivieron ayer los espectadores que asistieron a las funciones comerciales de la primera sala de cine 4D abierta en Argentina.

“Consideramos que esta innovación es un verdadero cambio de paradigma en materia de espectáculos cinematográficos, una nueva categoría de entretenimiento”, le resumió a PERFIL Nicolás Ojeda, gerente de marketing de la empresa Multiplex, en cuyo complejo de Pilar está la flamante sala.

Desde su nacimiento como industria, hace cien años, hasta ahora, el espectador llegaba al cine, se sentaba y miraba lo que ocurría proyectado en el telón. Cuando apareció el 3D, algunos elementos de la pantalla parecieron “salirse” hacia el espectador, todavía pasivo. “Ahora, con el cine 4D, el público participa del espectáculo de otra manera: la butaca se mueve y vibra; recibe rocío de agua en la cara, siente literalmente el viento en sus oídos, hay luces LED de colores a los costados que simulan rayos y se huelen diversos perfumes que acompañan y refuerzan lo que ocurre en cada escena. Con todos estos efectos, el espectador logra ‘vivir’ lo que le pasa y siente el protagonista del film”, sintetizó entusiasmado Ojeda. Y el nuevo disfrute no es sólo para chicos: a fines de marzo se estrena en 4D Batman vs. Superman. “Además, ya se probó que estos efectos se adaptan muy bien a otros géneros, como las películas de terror”, agregó Ojeda.

Desarrollo local.Comenzamos a armar este proyecto hace más de un año”, le dijo a PERFIL Sebastián Franco, director de la productora Studio Lumma, la empresa responsable de diseñar y construir la sala 4D. “Había que pensar desde el inicio una sala especial, dedicada a estas películas, con piso flotante que nos permitiera tender todo el cableado necesario. También fabricamos las butacas, que pueden moverse y vibrar en tres ejes de libertad diferente, gracias a motores y actuadores eléctricos, controlados en forma remota por la computadora. Y cada respaldo suma disparadores de aire comprimido, dispersores de rocío y perfumadores”, agregó.

La sala cuenta en cada pared con haces de LEDs que emiten luces de color de intensidad variable, también conectados a la computadora. Y desde el techo cuelgan una docena de ventiladores, a los que debieron rediseñarle la forma de cada paleta de manera de que al girar para generar las ráfagas de viento que le llegan al espectador sean silenciosos y no distraigan la atención.

“Con la nuestra, sólo cinco empresas en todo el mundo están certificadas por los grandes estudios para diseñar y operar con efectos 4D”, explicó Marcos Franco, director regional de E-Motion, compañía socia de Lumma en este proyecto. El momento de grabar los efectos que acompañarán a la película es un verdadero proceso creativo. “Dos artistas nuestros viajan a EE.UU. mucho antes del estreno y trabajan durante dos semanas en una sala de alta seguridad para evitar la piratería”, contó Franco.

“En base a la acción de cada escena, nuestros técnicos deciden qué efectos de viento, sonido, agua, perfume, luces y movimientos de asiento sentirá el espectador; su duración, e intensidad”. Todo eso se graba en una pista, por medio de un software especial desarrollado por la productora, que se sincroniza con el disco rígido que almacena el film. “De esa manera, cada instante de película –que tiene 24 cuadros por segundo de proyección– se sincroniza en forma perfecta con su efecto. Y se obtiene una experiencia totalmente diferente al cine que hoy conocemos”, concluyó Franco.

 

Una inversión para competir

Aunque en la compañía prefieren no dar cifras detalladas, Nicolás Ojeda, gerente de Multiplex, explicó que “construir este cine 4D, de ochenta butacas de capacidad, requirió una inversión similar a la de instalar cinco salas normales, de 120 butacas”. La razón es que hubo que instalar pisos flotantes y facilitar bajo cada fila de butacas conexiones de computadora y de electricidad. Cada asiento tiene motores que generan los movimientos precisos. Y cada respaldo posee actuadores que reciben instrucciones de la consola central para generar en cada escena el efecto preprogramado, en el tiempo exacto. Esto ayuda a explicar que la entrada cueste $ 220. Sólo pueden entrar chicos mayores de 4 años y que superen el metro de altura. Esta primera sala 4D de Argentina se agrega a una docena de otras similares, que ya funcionan en grandes ciudades: Brasil, México y Chile. Y desde mitad de año tendrá nueva competencia, porque otras cadenas de cine planean inaugurar sus propias salas con efectos 4D.



Enrique Garabetyan