CIENCIA

Contra la epidemia, políticas de Estado

PERFIL COMPLETO

La epidemiología estudia la causalidad de las enfermedades. El siglo XIX instaló una causalidad simple, resultado de la hegemonía en ese momento de la microbiología de  germen, el vector o transmisor y la víctima humana. Hemos avanzado mucho desde entonces. Ahora los epidemiólogos pueden desarrollar para las enfermedades “cadenas” o “redes” de causalidad que son mucho más complejas.  Referiré aquí elementos de la ”red” que actúa en el dengue, y que suelen ser poco mencionados.
Uno es el calentamiento planetario. El año 2015 fue el más caluroso desde que existen registros. Sin mosquito Aedes Aegypti no hay dengue. El Aedes vive en climas cálidos y ha avanzado en los últimos años hasta cubrir toda la Pampa Húmeda. Si el calentamiento sigue, tendremos dengue en la Patagonia.
¿Qué política de Estado puede implementar Argentina ante esto? Una muy débil, me temo: sermonear al país más responsable: Estados Unidos… que es ahora un estrecho aliado del gobierno de Macri y, peor, donde su Partido Republicano suele minimizar los efectos del calentamiento e, inclusive, a veces negarlo. ¿Retará Macri a Estados Unidos? Creo que no.
El modelo sojero ha cambiado sustancialmente la ecología y la ruralidad argentina. Los agroquímicos que lo acompañan eliminan batracios, que se alimentan de mosquitos. La mecanización de la soja, que elimina puestos de trabajo, y la valorización de los campos han hecho que muchos campesinos no hayan podido seguir alquilando o hayan vendido sus parcelas. Ellos  suelen migrar a ranchos en las periferias de ciudades vecinas, donde no hay recolección de residuos, en los que se acumula agua, donde anida el Aedes.
El precio de los alimentos ha aumentado significativamente en los últimos meses y no ha habido recomposición de ingresos para trabajadores, beneficiarios de planes sociales, jubilados o pensionados, que están empezando a comer menos y de peor calidad (más hidratos, menos proteínas). Esto debilita los sistemas inmunitarios humanos ante el dengue y cualquier otra enfermedad infecciosa.
Para cualquier política de Estado contra el dengue se necesita dinero, y el Estado argentino  ha comenzado a empobrecerse: se han dejado de cobrar importantes impuestos a los ricos. Para la actual epidemia de  dengue esto supone menos rociado antimosquitos, menos diagnósticos precoces, una atención más imperfecta de los enfermos.

*Médico sanitarista. Prof. de la Universidad Nac. de Luján y la UNLP.



Jose Carlos Escudero