CIENCIA DESARROLLO DE CIENTIFICOS ARGENTINOS

Crean un dron ambulancia para emergencias médicas

El cuadricóptero es capaz de llevar un botiquín y un desfibrilador a zonas de difícil acceso.

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Foto:Cedoc

Los drones llegaron para quedarse. Ya aparecieron dando la nota en distintos ámbitos, como en coberturas periodísticas, recitales o canchas de fútbol. Pero también existe un uso especial para los vehículos aéreos no tripulados (VANT) que va más allá, y que los convierte en grandes aliados para ayudar en situaciones de emergencia.

En inundaciones, incendios o accidentes, los drones pueden ser de gran ayuda porque brindan precisa información inmediata de la situación real. Esto se debe, principalmente, a su capacidad de llegar mucho más rápido que cualquier otro servicio (ambulancia, policía o bomberos) al lugar del hecho y poder mostrar imágenes en directo de lo que sucede.

Pero, además, pueden llevar ayuda en forma de botiquines, desfibriladores y manuales de primeros auxilios. Estos son los utilizados, por ejemplo, por la empresa Medivac, que fueron pensados para brindar apoyo aéreo en zonas de difícil acceso. “Adaptamos un dron de origen polaco y le añadimos un botiquín, un desfibrilador y una cámara 4K. Lo vamos a probar con la gente de la Ceamse y también nos lo pidieron desde Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires”, indicó a PERFIL Diego Pereyra, CEO de la empresa.

El dron no sólo es capaz de llegar primero a una zona donde se haya producido un accidente, sino que también puede realizar búsquedas de personas en áreas inhóspitas o de difícil acceso, incluso de noche, ya que pueden llevar incorporadas cámaras térmicas. “Otro proyecto en marcha prevé su uso para determinar en forma segura la extensión y ubicación de los focos en el caso de un incendio forestal”, añadió Pereyra.

Iniciativas. Hace poco tiempo, Amazon expresó su idea de utilizar drones para hacer envíos de productos. Con esa idea en mente, un hospital de Frankfurt, Alemania, diseñó una cápsula con medicamentos que puede ser enviada por un dron a lugares aislados o zonas de catástrofes. La NASA también se sumó a esta iniciativa para enviar paquetes de fármacos a zonas rurales de difícil acceso en el estado estadounidense de Virginia. En España surgieron varios proyectos. La empresa Dea Drones propone armar una red de drones en Barcelona para poder llegar a cualquier lugar donde haya una emergencia en menos de tres minutos. Los equipos llevarían desfibriladores.

Pero hay un problema a resolver cuanto antes: la poca autonomía de los drones. Los más comunes pueden estar en el aire unos 25 minutos, mientras que los de equipos más robustos aguantan entre 40 minutos y una hora. Claro que eso depende también de las condiciones climáticas y el lugar donde se los necesite.

Mientras que la gente de Medivac busca armar drones con baterías más robustas, por otro lado un grupo de estudiantes argentinos de la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca –recientes ganadores del certamen “24 Horas de Innovación”– propone una solución: lanzar un globo aerostático en la zona donde haya ocurrido algún accidente o catástrofe para que opere como una suerte de base. Así, se alargaría la vida útil de las baterías los drones desplegados en el lugar de los hechos por no tener que volar desde la base hasta allí. El globo contaría con GPS y un panel solar.


Con dudas de los usuarios, entra en vigencia la nueva ley

El 12 de noviembre entra en vigencia el Reglamento Provisional de los Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT), que establece las condiciones en las cuales pueden volar los drones en el territorio argentino. Está basado en la reglamentación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que todavía se encuentra elaborando el marco normativo para regular la operación de los drones. En este sentido, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) clasifica los drones en tres categorías: pequeños (menos de 10 kilos), medianos (entre 10 y 150 kilos) y grandes (más de 150 kilogramos).

Asimismo, en la Resolución 527/2015, publicada en el Boletín Oficial del 15 de julio pasado, se exige licencia especial a quienes quieran operar drones de más de 10 kilos y un seguro de responsabilidad por daños a terceros. Este último punto genera controversia. Al ser todavía algo bastante novedoso, aún no está muy clara su cobertura por parte de las aseguradoras. “Intenté asegurarlo con varias compañías pero sólo conseguí que me cubrieran contra robo e incendio, no contra terceros”, indicó Nicolás Luna, usuario de un dron.

Algo similar sostiene Pereyra: “Todavía no hay compañías que aseguren un dron para situaciones de emergencia, por lo que implementar su uso es un riesgo a asumir por la empresa”.  La visión de la ANAC difiere: “Ya hay aseguradoras que están otorgando cobertura a los VANT bajo el riesgo aeronáutico, que es distinta a la cobertura por responsabilidad civil bajo la cual muchas aseguradoras estaban comercializando este producto”.



Miguel Distefano