CIENCIA DAÑO FACIAL

Demuestran que fumar acelera el proceso de envejecimiento de la piel

Un estudio en gemelos confirmó que el cigarrillo provoca arrugas prematuras y manchas en el rostro.

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Foto:Gentileza Dr. Bahman

Sólo hicieron falta varias parejas de gemelos, un panel experto  y un fotógrafo profesional para confirmar una premisa conocida: el tabaquismo provoca envejecimiento prematuro de la piel. Así lo demostró un equipo de investigadores del Departamento de Cirugía Plástica de la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, Estados Unidos, quienes estudiaron las diferencias físicas que existían en los rostros de 79 parejas de gemelos idénticos (57 mujeres y 22 hombres), uno de los hermanos fumador y el otro no.

Las fotos fueron tomadas en un festival de gemelos celebrado en Ohio y, posteriormente, expertos debieron analizar las arrugas faciales en función de la edad de los participantes que, de media, estaba en torno a los 40 años. El jurado, que no sabía cuál de los gemelos fumaba, dijo que el fumador parecía más viejo en la mayoría de los casos.

Entre las conclusiones, el panel de cirujanos plásticos estableció que los gemelos fumadores tenían más bolsas en los párpados inferiores y debajo de los ojos que sus hermanos libres de tabaco. Además, sus rostros presentaban mayor cantidad de arrugas –que también eran más profundas–, más líneas de expresión en la comisura de los labios y entre la boca y la nariz, párpados caídos y una mayor papada.

“El hábito de fumar reduce la circulación de la sangre en la piel y disminuye la elasticidad, proceso que puede estar acentuado por la antigüedad del hábito y la cantidad de cigarrillos. Es decir que cuanto más y más tiempo se fume, mayores serán los daños de la piel”, le dijo a PERFIL vía email Bahman Guyuron, autor principal del estudio publicado en Plastic and Reconstructive Surgery, la revista de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica.

“Incluso cuando comparamos dos gemelos fumadores, una diferencia de sólo cinco años de antigüedad en el hábito generaba cambios visibles. Por eso, el fumador fue juzgado como más viejo en el 57% de los casos, mientras que el fumador que más tiempo había consumido tabaco fue identificado como mayor en edad el 64% de las veces”, agregó  Guyuron, quien aclaró que en el estudio se descartaron otros factores relacionados con el envejecimiento, como el uso de protector solar para la piel, el consumo de alcohol y el estrés, ya que eran similares entre gemelos fumadores y no fumadores.

Consecuencias. El humo del cigarrillo contiene más de cuatro mil sustancias dañinas para el organismo (ver recuadro).  “Ocurre que con el primer cigarrillo la oxigenación de las células empieza a modificarse porque se altera la microcirculación de la sangre. Por eso el color de la piel se vuelve más amarillo y además ésta se engrosa, se arruga profundamente y aparecen los poros dilatados y las manchas de tono anaranjado alrededor de los labios”, enumeró a PERFIL Laura Mijelshon,  miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

“Por otro lado, al morirse las células de la piel con cada cigarrillo que se fuma disminuyen la vitamina A, el colágeno y la elastina, que son fundamentales para dar soporte, firmeza y elasticidad. La buena noticia es que si no pasan muchos años, los cambios generados por el tabaquismo en la piel generalmente pueden revertirse. De hecho, a las pocas horas de dejar, reaparecen el brillo y la hidratación”, comentó, por su parte, Romina Schuvindt, dermatóloga especializada en medicina estética y antienvejecimiento.

“Fumar inhibe la respuesta inmune, produce alteración de los mecanismos bactericidas y disminuye la formación del colágeno. Ante una cirugía, esto prolonga el tiempo de cicatrización, pero además aumenta el riesgo de infección. Por eso, se recomienda no fumar cuatro semanas antes y entre cinco días y cuatro semanas después de una intervención”, completó Guillermo Espinosa, coordinador del Programa de Control de Tabaco del Hospital Italiano.

 

Efectos en todo el organismo

Las arrugas sobre la piel no son los únicos efectos nocivos del tabaquismo, ya que como afirmó a PERFIL Marta Angueira, coordinadora del Programa de Control de Tabaquismo de la ciudad de Buenos Aires, el humo de cigarrillo no deja órgano sin afectar, aun cuando es de segunda mano. “El principal daño es la arterioesclerosis, que genera enfermedad vascular e infarto, ya sea del corazón o del cerebro. También genera alteración del metabolismo de las hormonas femeninas que puede provocar infertilidad, abortos, osteoporosis, menopausia precoz y trombosis”, refirió la especialista y remarcó que fumar es muy peligroso para las embarazadas y sus bebés.

Por su parte, Alejandro Videla, del Hospital Universitario Austral, sostuvo que el enfisema y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, el cáncer de pulmón y otros, como el de laringe, páncreas, riñón o vejiga, también están íntimamente relacionados con el tabaquismo.



Noelia Veltri