CIENCIA #PERFIL12AÑOS

Descubrimientos, publicaciones y recortes

.

Descubrimientos, publicaciones y recortes
Descubrimientos, publicaciones y recortes Foto:Noticias

Hace ya casi un año, en octubre de 2016, se publicaban dos trabajos argentinos en el mismo número de Science, una de las revistas más prestigiosas del mundo, algo así como que dos películas argentinas estuvieran nominadas a los premios Oscar. El artículo publicado por Antonia Marín-Burgin y colaboradores ahonda en el rol que tiene cierto tipo de neuronas que nacen en el hipocampo del cerebro adulto; por su parte, el trabajo de Martina Legris y equipo reporta el descubrimiento del primer sensor molecular de temperatura en vegetales. Neurociencia y biología molecular de plantas aprobadas con diez. Pero el festejo de la comunidad científica por este hecho inédito se vio empañado por una creciente preocupación, ya que también en octubre se anunciaba un recorte presupuestario en ciencia y tecnología. Arrancaba un año agitado. 

El conflicto se acrecentó cuando muchos postulantes no pudieron entrar a la carrera de investigador, pese a estar recomendados y tener todos los requisitos académicos. Era fines de diciembre, se acercaban las fiestas, hacía calor, pero nada de eso impidió que muchos investigadores, becarios y becarias, se instalaran en la explanada del Ministerio de Ciencia reclamando una solución. 

Mientras tanto, los hallazgos continuaron. Mecanismos moleculares que reparan el ADN, plasma rico en plaquetas, métodos eficientes de extracción de litio, claves de la fisiología celular del Parkinson, inmunoterapias para distintos tipos de cáncer, dinosaurios titánicos que habitaron la Patagonia hace millones de años y muchos otros aportes locales al conocimiento científico. A principios de abril, se publicó un trabajo que tuvo mucha repercusión mediática en nuestro país y en el mundo. No se trataba de la cura de ninguna enfermedad o de un desarrollo tecnológico que nos iba a permitir vivir mil años. En el medio de discusiones entre ciencia útil e inútil, y declaraciones que causaron polémica sobre el posiblemente falso debate ciencia básica vs. ciencia aplicada, se publicó un artículo fascinante, interdisciplinario y hermoso. Se trata del hallazgo del primer anfibio fluorescente. El paper con la descripción de la fluorescencia de esta rana es el resultado de un largo trabajo de años en que los autores conectan la química, la ecología, la evolución y los estudios de comportamiento, recordándonos que el descubrimiento de la naturaleza no está dividido en compartimientos estancos, y que las interconexiones entre investigadores son un reflejo de lo complejo y maravilloso del universo.

En mayo salió a la luz Un libro sobre drogas, escrito por científicos de distintas áreas y editado por El Gato y la Caja, motivados por el objetivo de poner sobre la mesa el tema utilizando evidencias para discutir. Esta es sólo una muestra reciente de las tantas señales que indican cómo de a poco, además de investigar, científicos y científicas se están animando a conquistar otros espacios como la política y la comunicación. Porque no se trata simplemente de ‘apoyar la ciencia’ como si fuese un brazo escindido de la sociedad. El Estado y todos los ciudadanos podríamos apoyarnos en la ciencia y en las evidencias para tomar mejores decisiones. 

El último año estuvo lleno de descubrimientos fascinantes, reconocimientos internacionales de científicas y científicos argentinos, premios, publicaciones en revistas de alto impacto, aplausos, medallas y besos. Pero también fue un año movido en el que becarios e investigadores salieron de sus laboratorios en muchos sentidos. Salieron a reclamar, a pedir más presupuesto, más espacio, más cargos, más subsidios, y también salieron a contar lo que hacen, o lo que hacen otros, o lo que habría que hacer. Amantes de la ciencia en general se animaron a contar por qué se investiga lo que se investiga, por qué es importante, por qué es divertido, por qué es interesante, por qué es hermoso, por qué hay que hacerlo y por qué hay que hacerlo aún más. 

*Bióloga y magíster en Neurociencia y Educación.