CIENCIA ONCOLOGIA

El cáncer de mama ahora también es un problema para las mujeres menores de 40

Gracias a las técnicas de detección precoz, hoy el diagnóstico llega antes. También influyen los antecedentes familiares. El desafío de preservar la fertilidad durante el tratamiento.

Valientes. Elena sueña con ser mamá. Samanta tiene tres hijos. Las dos superaron el cáncer.
Valientes. Elena sueña con ser mamá. Samanta tiene tres hijos. Las dos superaron el cáncer. Foto:Sergio Piemonte

A Samanta Foster le diagnosticaron cáncer de mama cuando estaba por cumplir 35 años. “Me hice un control porque ese año quería quedar embarazada. Era imposible pensar en un cáncer, porque no tenía antecedentes familiares ni factores de riesgo. Fue un hallazgo”, recuerda. Elena Simkin tenía 36. “Me había hecho un control en el que supuestamente no era nada. Insistí, y cuando me hicieron la mamografía surgió todo. Cuando escuché la palabra ‘cáncer’ se me vino el mundo abajo. Después, uno lo va procesando. Se vuelve parte de la rutina, como quien tiene diabetes o hipertensión, una enfermedad crónica”, detalla.

Tanto Samanta como Elena atravesaron cirugías, sesiones de quimioterapia y rayos y lograron vencer a la enfermedad. Como ellas, son muchas las mujeres que hoy se enfrentan a un diagnóstico de cáncer de mama a edad temprana. Y que representa un desafío también para los médicos.

Estamos viendo más casos de cáncer de mama en mujeres jóvenes. Si uno compara la edad media de aparición de la enfermedad, que es cerca de los 60 años, realmente tenemos una frecuencia mayor de pacientes menores de 50 y también de 40. Pensamos que tiene que ver con una mayor aceptación de las técnicas de detección precoz, la mamografía y la ecografía, pero no hay una respuesta”, explica Valeria Cáceres, jefa del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Angel Roffo.

Para Alberto Mobrici, responsable del Programa de Control de Cáncer de Mama del Instituto Nacional del Cáncer, no hay una disminución de la edad de aparición de la enfermedad: “Sí hay diferencias entre las mujeres con cobertura social, que se están diagnosticando un poquito antes que las mujeres que tienen cobertura del Estado. Pero los trabajos científicos hablan de una edad promedio de diagnóstico de 59 años”.

En mujeres jóvenes con cáncer de mama triple negativo –apunta Graciela Horton, médica mastóloga del Hospital Oncológico Marie Curie– se debe discriminar que no tenga un factor hereditario, como los genes BRCA1 o 2. “De todos los casos, alrededor del 10% es cáncer hereditario”.

Opciones. Uno de los principales desafíos a los que se enfrentan los médicos cuando llega al consultorio una paciente joven con diagnóstico de cáncer de mama es cómo ensamblar el tratamiento con la preservación de la fertilidad.

“Cuando una se embaraza, el cuerpo produce muchas hormonas. Cuando vos tenés una paciente que tiene un tumor de los que son hormonodependientes, está contraindicado un embarazo en forma cercana al cáncer de mama. Lo que hacemos es tratar de preservar tejido ovárico. Pero la verdad es que no todo el mundo tiene acceso”, sostiene Cáceres.

Samanta cuenta que recurrió a un especialista en fertilidad para evaluar sus opciones. “Como yo no podía congelar óvulos, dado que era inminente comenzar con el tratamiento, se nos recomendó congelar tejido ovárico. Pero un año después de finalizada la quimioterapia quedé embarazada de forma natural de Ramiro”. Samanta tuvo a su segunda hija a los 39 años, y el año pasado, cuando celebraba diez años libre de enfermedad, se enteró de que estaba nuevamente embarazada.

En el caso de Elena, también estaba buscando un embarazo cuando supo que tenía cáncer: “Me frenaron todo, y como mi diagnóstico era de alto riesgo, no pude congelar óvulos. Hace dos años que estamos con mi marido en lista de espera en el juzgado de familia para poder adoptar un bebé”. Las dos cuentan su experiencia para ayudar a otras mujeres y hacen campaña a favor de la detección temprana. “Un control realmente te puede salvar la vida”.