CIENCIA

El país vivió el junio más cálido de los útimos 48 años

A nivel global, fue el quinto más caluroso desde 1880. El efecto del calentamiento.

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Foto:Cedoc

Aunque cada tanto una ola polar hace sentir el invierno con toda claridad, en 2013 esta estación no quedará en el recuerdo por sus días fríos. Por el contrario, las temperaturas benignas registradas durante estos meses hacen que Argentina haya vivido el junio más cálido de los últimos 48 años y el segundo si se lo compara con todos los meses de junio desde 1961. A nivel mundial, es el quinto junio más caluroso desde 1880, según la Administración de los Océanos y de la Atmósfera de EE.UU.

El ranking local surge del promedio de las temperaturas en todo el país a partir del estudio y de las comparaciones que realiza el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Aunque en Buenos Aires la calidez del mes de junio no se sintió tanto, en ciudades como Esquel, Mendoza, Jujuy, Santa Rosa y San Juan alcanzó records. En las regiones de Cuyo, centro del país y en la Patagonia las temperaturas alcanzaron valores superiores a los normales. Por su parte, el mes de julio, a pesar de tener una ola polar, en promedio presentó temperaturas correspondientes a la media.

“Para lo que queda del invierno y principios de primavera las temperaturas serán de normales a superiores de lo normal. No se descarta que ingrese una ola de frío como pasó a de mitad de julio. Es muy probable que durante agosto y comienzos de septiembre tengamos algún descenso de temperatura importante”, adelantó el meteorólogo Hernán Veiga, del Departamento de Climatología del SMN. La tendencia próxima se basa en el pronóstico que surgió de la Reunión de Previsión Climática Trimestral por Consenso que los meteorólogos y especialistas en clima tuvieron la semana pasada y que se realiza de manera periódica.

Esta tendencia cálida se debe a que está caliente el Mar de Weddell, el lado Este de la Península Antártica. “Entonces todo ese calor entra al país, en especial a la Patagonia, Buenos Aires y un poco hasta el norte. Así, nada más queda fría parte de la cordillera”, explicó Sandra Barreira, doctora en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos del Departamento de Meteorología del Servicio de Hidrografía Naval, quien elabora los pronósticos en base a la configuración de los hielos en la Antártida, los campos de presión y la temperatura. Sus pronósticos indican que agosto y septiembre tendrán temperaturas dentro de lo normal y que podrían llegar a ser levemente inferiores desde Buenos Aires hacia el norte del país.

“Si bien hay más hielo en la Antártida, éste es marino. El hielo continental se está derritiendo a una velocidad terrible. Toda la parte oeste de la Antártida está perdiendo hielo y se está calentando mucho”, alertó Barreira. En la Antártida, en las regiones más afectadas, la temperatura aumentó alrededor de 2,5 grados en los últimos diez años. Las temperaturas altas que se dieron en junio de 2013 se destacaron también a nivel global, especialmente en el Hemisferio Norte debido a la pérdida de hielo en el Polo. “Los gases de efecto invernadero provocan que se caliente mucho la atmósfera en el Ecuador. Ese calor sube y se expande por arriba de la atmósfera hacia las regiones polares. Toda la atmósfera en el Polo Norte está caliente, esto altera todos los sistemas climáticos en el Hemisferio Norte y genera una gran ola de calor en una región mientras se están congelando en otra parte. Los cambios se vuelven muy violentos”, aclaró Sandra Barreira.

Tendencia. “En general los inviernos en nuestro país son más cálidos por el cambio climático y el calentamiento global”, señaló Matilde Rusticucci, directora del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y coordinadora de artículos del Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC). Los registros climáticos de Argentina superan los cien años y, según Rusticucci, desde mediados de la década del 70 se observa un calentamiento sostenido a nivel global.

“No sólo subió la temperatura, hay menor superficie de hielo y esto lleva a un aumento del nivel del mar. Existe un cambio en la circulación del aire que colabora con el aumento de la temperatura. En algunas zonas habrá más lluvia y en otras menos”, indicó Rusticucci. La especialista en cambio climático explicó que la tendencia es que las temperaturas aumenten más en invierno que en verano y que las estaciones intermedias sean las que más varíen. “A partir de las décadas del 40 y 50 el invierno se acortó”, concluyó Rusticucci.



Cecilia Farre