CIENCIA SOLUCION PARA PACIENTES DIABETICOS

El primer ‘páncreas artificial’ podría estar disponible en 2018

El dispositivo mide el nivel de azúcar e inyecta las dosis necesarias de insulina de forma automática. Argentinos ya trabajan en un prototipo.

El dispositivo mide el nivel de azúcar e inyecta las dosis necesarias de insulina de forma automática. Argentinos ya trabajan en un prototipo.
El dispositivo mide el nivel de azúcar e inyecta las dosis necesarias de insulina de forma automática. Argentinos ya trabajan en un prototipo. Foto:G.P.

La vida de los pacientes con diabetes tipo 1, que dependen de inyecciones de insulina para tener controlada su enfermedad, podría volverse más fácil gracias a los avances que científicos alrededor del mundo están logrando para crear un “páncreas artificial”; esto es, un dispositivo capaz de controlar automáticamente los niveles de glucosa en la sangre.

El primer paso en este sentido, lo acaba de dar la FDA en Estados Unidos con la aprobación del MiniMed 670G. Se trata de una bomba de insulina que se conecta de forma inalámbrica con un sensor subcutáneo que mide el nivel de azúcar en sangre, y que es capaz de ir inyectando las dosis necesarias de insulina de forma automática sin que el paciente tenga que estar pendiente de ello, según explica su fabricante (la empresa Medtronics).

Sin embargo, aún sigue siendo necesario que el paciente estime la cantidad de hidratos de carbono que va a ingerir con las comidas para indicárselo a la bomba y que ésta compense esa ingesta, igual que tienen que hacer ahora con los pinchazos. “El primer ‘bucle híbrido cerrado’ fue recientemente aprobado por las autoridades reguladoras estadounidenses y estará en todo el mundo en 2018. Cuando los pacientes ya no necesiten anunciar comidas y la cantidad de ejercicio que realizan, el dispositivo eventualmente permitirá el control automatizado de la glucosa sin necesidad de ninguna intervención del paciente. Esto puede tomar otros cinco años”, le explicó a PERFIL Thomas Danne, director del Departamento de Pediatría General y Endocrinología de la Escuela de Medicina de Hannover, quien disertó esta semana sobre el tema en el XX Congreso Argentino de Diabetes.

Según el especialista, “el control mejorado de la glucosa reduce el riesgo de complicaciones tardías de la diabetes como la ceguera, la insuficiencia renal y la muerte cardiovascular prematura”.

Investigación.  Pero los avances no sólo se dan en el extranjero. En Argentina, un grupo de ingenieros de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires trabajan en un algoritmo de control basados en modelos matemáticos que simulan la dinámica insulina-glucosa del organismo.

“El objetivo del páncreas artificial es dotar a las bombas de insulina de la inteligencia necesaria para que ellas decidan por sí mismas la cantidad de insulina justa y necesaria para un paciente. Estamos desarrollando un algoritmo propio de seguridad para evitar los eventos de hipoglucemia por acumulación de insulina”, relató Fabricio Garelli, del Grupo de Control Aplicado del Instituto Leici (UNLP-Conicet).

El grupo viene trabajando en el desarrollo de un páncreas artificial desde 2011 y ha realizado ensayos clínicos de sus algoritmos en hospitales de Valencia y Barcelona (España). Ahora tienen previsto iniciar ensayos clínicos en el país utilizando algoritmos de la Universidad de Virginia (EE.UU.) y propios.

La diabetes es una enfermedad metabólica que en la Argentina, afecta a 2,7 millones de personas y su prevalencia va en aumento. Para Adrián Proietti, encargado del área de tratamiento intensificado y tecnología aplicada a la diabetes del Hospital Italiano de Buenos Aires, los nuevos dispositivos mejoran la forma de suministrar la insulina pero hay que ser cautelosos. “El páncreas artificial es un buen proyecto pero aún tiene sus limitantes. Antes se creía que iban a pasar veinte años para tenerlos en el mercado y hoy se sabe que por lo menos con la intervención parcial en la automatización del sistema, en dos a cinco años van estar en el mercado argentino”, concluyó.

Prevención de la ceguera

Más de un tercio de las personas que sufren diabetes tipo 1 y 2 desarrollarán algún tipo de daño en sus ojos que puede ocasionar ceguera. Por eso, la Federación Internacional de Diabetes lanzó la campaña “Ojo con la Diabetes”. El objetivo es detectar y tratar a tiempo la retinopatía diabética. En este sentido, el próximo viernes el Consejo Argentino de Oftalmología, llevará a cabo su 19°Campaña Nacional de Prevención de Ceguera por Diabetes. La campaña, que cuenta con el apoyo de Transitions Optical, se llevará a cabo en 165 centros oftalmológicos públicos y privados de todo el país. El examen es totalmente gratuito y consiste en un fondo de ojos, no duele, es rápido y en pocos minutos se obtiene el resultado. “En Argentina hay alrededor de 2,7 millones de pacientes con diabetes y se estima que la mitad de ellos ignora que padece esta enfermedad. Por eso, es fundamental que el paciente diabético asista al oftalmólogo al menos una vez por año”, advirtió Guillermo Iribarren, Jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Alemán.

Mediciones de glucosa

En conmemoración del Día Mundial de la Diabetes, se llevarán a cabo acciones de concientización sobre esta enfermedad que afecta a 2,7 millones de personas en el país. La Federación Argentina de Diabetes, ofrecerá mañana de 10 a 18 controles gratuitos de glucemia y de presión arterial, además de medición del perímetro de cintura, en un gazebo instalado en la intersección de las avenidas Belgrano y Alicia Moreau de Justo. Además, el Ministerio de Salud porteño realizará en Plaza de los Virreyes, de 9 a 13, una jornada para concientizar acerca de la importancia de la prevención, diagnóstico precoz y adecuado control de la diabetes. También la Fundación Favaloro hará mediciones gratuitas de azúcar en sangre de 9 a 13 en el hall de la Universidad (Av. Belgrano 1746).  Por último, el Hospital Austral realizará distintas actividades que incluyen un “fondo de ojos” gratuito a todas las personas diabéticas el próximo viernes.