CIENCIA ADVERTENCIA DE MEDICOS

El riesgo de infarto se dispara tras una infección respiratoria

Un estudio concluyó que las chances de tener un ataque cardíaco se multiplican 17 veces durante la semana posterior a una neumonía.

Emergencia. Los picos de virus respiratorios se vinculan con mayor mortalidad por infarto.
Emergencia. Los picos de virus respiratorios se vinculan con mayor mortalidad por infarto. Foto:Shutterstock
Con la llegada de los primeros fríos del año los médicos clínicos, neumonólogos e infectólogos saben que arriba la temporada “alta” de pacientes afectados por gripes, neumonías, bronquitis y otras enfermedades respiratorias. Pero un reciente estudio publicado en la revista Internal Medicine Journal, realizado en Australia, pone en alerta a otro grupo de expertos: los cardiólogos.

Es que, tras analizar los síntomas de 578 pacientes con diagnóstico probado de ataque cardíaco por bloqueo de arteria, los investigadores de la Universidad de Sydney comprobaron que el riesgo de tener un problema cardiovascular era 17 veces mayor en la semana siguiente a haber padecido una infección respiratoria.

“La relación entre ambas patologías es un tema que, en los últimos años, no recibió la debida atención. Lo que sí sabemos hace tiempo es que en las últimas tres décadas, mientras la mortalidad cardiovascular está en disminución, se registraba un incremento significativo en las muertes por infecciones respiratorias”, le dijo a PERFIL Alvaro Sosa Liprandi, miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología. Y agregó: “Efectivamente, si un paciente tiene una infección respiratoria –gripe o neumonía, por ejemplo– su probabilidad de sufrir un evento vascular aumenta en forma muy considerable. Hay numerosos estudios que correlacionan los “picos” de virus respiratorios circulantes con un aumento en la mortalidad por infarto de miocardio”.

Según este experto, coordinador del servicio de cardiología del Sanatorio Güemes, hay diversas razones biológicas que ligan ambos fenómenos: “Durante una infección en el cuerpo se generan situaciones de inflamación sistémica y el paciente puede tener hipoxemia, taquicardia, fiebre y un estado de inflamación que puede predisponerlo a tener una ruptura de placas de ateromas depositadas en las arterias y eso generar un infarto”.

Correlación. Por su parte, Juan Pablo Costabel, jefe de Guardia del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), sostuvo que esta asociación entre ambas patologías no lo sorprende. “Aunque debemos aclarar que es una correlación, no una causalidad directa”. En otras palabras, el experto explicó que lo importante es entender que una gripe no produce un infarto, sino que las personas con cardiopatías pueden sufrir una gripe u otra infección “en forma peor” que alguien sano. “Por eso es muy importante que los pacientes cardíacos reciban la indicación de vacunarse, porque un corazón enfermo puede ser más proclive a sufrir un cuadro de insuficiencia cardíaca tras estas infecciones”.

Costabel reconoció: “Muchas veces a los propios cardiólogos se nos olvida aconsejar a nuestros pacientes prevención en esta materia. Al ser especialistas, muchas veces dejamos de lado temas básicos y simples como la vacunación”. Y eso es una oportunidad perdida porque –por la naturaleza de la enfermedad cardiológica– esos pacientes se controlan en forma periódica. Sosa Liprandi coincidió con este dato: “Sabemos que la inmunización contra el neumococo y la gripe hace descender la tasa de eventos vasculares en forma significativa. O sea, con esas dos vacunas obtenemos un doble beneficio: no sólo se logra prevenir infecciones, sino que también evitamos un aumento de los incidentes cardiovasculares”.n