CIENCIA ROLF PFEIFER, INVESTIGADOR SUIZO

“En cinco años podremos ver autos róboticos por las calles”

El experto en inteligencia artificial prevé un boom de los vehículos autónomos. Google anunció que comenzará a testear el suyo en rutas.

Foto:Cedoc Perfil

Google anunció ayer que la segunda etapa de prueba de su prototipo de auto robótico ya tiene fecha de largada: “Este verano (invierno argentino) comenzaremos a testear nuestros vehículos autónomos en situaciones reales por las calles de Mountain View, cerca de nuestra casa matriz”, dijo Chris Urmson, director del proyecto. Urmson no está solo en su optimismo. El investigador suizo Rolf Pfeifer, uno de los máximos expertos mundiales en inteligencia artificial, aseguró que en los próximos cinco años ya circularán –seguramente por autopistas europeas– los primeros coches robóticos, capaces de auto-manejarse en forma segura y efectiva. De paso por Buenos Aires para dar conferencias en la UBA y la UTN, invitado por la embajada de Suiza en Argentina, el profesor de la Universidad de Osaka, Japón, habló con PERFIL.
—Usted tiene una visión diferente de la robótica tradicional...
—Sí, tiene que ver con una concepción corporal. Usualmente se lo piensa como una computadora sofisticada que recibe datos de sensores, los procesa y genera una acción. Robots y computadoras actúan en forma entrecortada y están inmóviles, esperando recibir datos y procesarlos antes de generar una acción. Yo considero que ese paradigma alcanza sólo para autómatas que se desempeñen en un entorno fabril y no sirve para que interactúen con personas en un ambiente humano.
—¿Qué haría usted?
—Hay que mirar cómo actuamos. Nuestro cerebro recibe información en forma constante y genera respuestas todo el tiempo. Además, delega parte del procesamiento de información a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, parte de caminar es automática e intervienen músculos y tendones que también responden a la gravedad. Además, procesamos información visual y táctil. Si queremos que un robot pueda caminar en forma práctica, en un entorno como en el que vivimos las personas, es necesario adaptar ese modelo y hacerlo pensar en forma continua. También delegar parte de su “razonamiento” a diversos subsistemas. En mi laboratorio trabajamos con robots diferentes que tienen sistemas que funcionan como músculos y huesos, y procesan datos todo el tiempo para facilitar su desplazamiento.
—¿Estos robots tendrán usos concretos?
—Sí, porque seguimos un paradigma diferente al de desarrolladores. Para los robots que se usan en una fábrica, montando autos, nuestas ideas no son necesarias. Pero si queremos tener robots que se desempeñen en un entorno humano, interactuando con nosotros, deben poder adaptarse a cambios continuos.
—¿Por qué los robots generan miedo a muchas personas?
—Hay una idea equivocada a pensar que se perderán puestos laborales. Yo creo que se crearán muchos puestos nuevos, aunque diferentes. Ya hay iniciativas para superar este temor. Por ejemplo, en Shanghai, con el Proyecto Robolounge. Es un bar en el que robots y personas  se ocupan de los pedidos y del bienestar de los clientes en forma conjunta.
—¿En qué área veremos trabajar a los robots?
—En algunas tareas básicas ya están. Por ejemplo, en la limpieza hogareña o para cortar el pasto. Pero hay una categoría que va a crecer mucho: los autos robóticos. Considero que en los próximos cinco años veremos un adelanto muy importante de este tipo de vehículos. Todo indica que los robots serán capaces de manejar en forma más segura y efectiva que nosotros, al menos en la mayor parte de las situaciones. Y nos dará mayor eficiencia, ya que podremos incrementar la densidad de autos en la calle sin elevar el riesgo de accidentes.
—¿Usted viajaría en un auto robot?
—Vería con mucho agrado tener un auto que me permita salir a cenar con amigos, tomar cerveza y luego subirme y pedirle que me lleve a casa en forma automática. Sin embargo, el tema plantea nuevos problemas.  ¿Qué pasará con la responsabilidad legal si hay un accidente causado por robots? Esto puede ocurrir tanto en un robot hogareño como con los autos robóticos. Lo cierto es que este problema aún no está siendo debatido.


También habrá camiones sin conductor
No sólo autos robóticos viajarán por las autopistas en los próximos años. También habrá camiones. Uno de los proyectos más avanzados –ya se está testeando en Alemania– es el que lleva adelante Mercedes-Benz, bajo el nombre de Future Truck 2025. En esencia,  consiste en desarrollar una flota de camiones robóticos, capaces de recibir información de una red de sensores que incluyen datos de GPS, radares y cámaras 3D para ver qué hay adelante. A esto se le suma información aportada por los otros vehículos. El cerebro electrónico del camión procesa esos datos y conduce, en forma segura, a una velocidad promedio de 85 km/hora.
El camionero, mientras tanto, puede dejar de atender el volante y los pedales, y concentrarse en otras tareas, como planificar rutas, verificar la carga, supervisar las comunicaciones o, directamente, relajarse y mirar el paisaje. Según los responsables, este sistema permitirá incrementar la densidad de vehículos circulando sin afectar la seguridad de la autopista. Ahora lo más complejo es desarrollar el marco legal adecuado para que estos nuevos vehículos puedan circular.



Enrique Garabetyan