CIENCIA HABITACULO MOVIL

Invento nacional para refugiar a evacuados, elegido por la ONU

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Once años atrás, Nicolás García Mayor se fue a dormir sin saber qué proyecto final haría para terminar la carrera de diseño industrial en la Universidad Nacional de La Plata. Hasta que la idea de un refugio móvil y plegable, finalmente llegó.  “Creo que lo soñé”, comenta hoy ya recibido, mientras se prepara para presentar su invento ante representantes de 180 países en la Asamblea de las Naciones Unidas que se realizará en septiembre en Nueva York.

Como nunca antes había visto una tienda de campaña, al sueño inspirador le siguieron horas de investigación y entrevistas con integrantes de Defensa Civil y del Ejército. El resultado fue un refugio de emergencia para evacuados de catástrofes naturales o desplazados por conflictos bélicos con capacidad para diez personas y con tres baños incluidos.

Una de sus ventajas principales es su practicidad: el habitáculo extendido tiene 14 metros cuadrados que se reducen a 1,5 cuando está plegado. “La idea es que en el momento de la logística sea pequeño pero que cuando cumpla su función habitacional sea lo más grande posible”, explicó García Mayor. Esto facilita el transporte y la carga de varias unidades, ya que se puede apilar. En su interior cuenta con un kit de supervivencia, colchonetas, frazadas y ropa seca. Además, es más barato que las soluciones presentes en el mercado: “Hoy una tienda de campaña para este tipo de uso está entre US$ 15 mil y US$ 20 mil, mientras el costo aproximado de este módulo es de US$ 4 mil dólares”, señaló.

En Bahía Blanca, ciudad en donde reside García Mayor, se encuentra el prototipo a escala. El refugio tiene una estructura de aluminio, la carcasa es de plástico y posee materiales flexibles como los cobertores de poliéster que le dan la flexibilidad necesaria para poder plegarse. Otra característica diferencial es que tiene patas que permiten su instalación tanto en terreno rocoso, cemento o  asfalto. “Al estar elevado del suelo no se inunda con una lluvia fuerte como las tiendas de campaña. En Siria los campamentos ya se inundaron varias veces. Los niños duermen sobre el piso mojado, sufren de hipotermia, diarrea y enfermedades vinculadas con las malas condiciones habitacionales y sanitarias”, agregó el diseñador industrial.

Según cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en 2012 había más de 45 millones de desplazados y refugiados  en el mundo. Por esa razón, en el Foro de Ayuda Humanitaria que se realizó en mayo, el proyecto captó la atención de directivos de la ONU. “El refugio tiene muchas aplicaciones, aunque mi interés principal es la ayuda humanitaria”, contó García Mayor quien recordó que en las inundaciones de La Plata en abril el refugio hubiera servido de mucho.

Durante años, los planos del proyecto permanecieron en el escritorio de García Mayor a la espera de que la idea se vuelva tangible. En septiembre, el diseñador buscará la posibilidad de financiamiento en la ONU pero también presentará el proyecto en el Vaticano ante el Papa Francisco y, quien dice, tal vez la ayuda llegue de la mano de otro argentino.



Cecilia Farré