CIENCIA CIFRAS DEL INCUCAI

La tasa de donantes de órganos cae por primera vez en 10 años

El año pasado hubo 1.694 trasplantes, la cifra más baja desde 2011. Hay 8.137 pacientes en lista de espera. Crisis y falta de formación en médicos.

Operativo. Es vital capacitar en trasplantes a médicos, según la presidenta del Incucai.
Operativo. Es vital capacitar en trasplantes a médicos, según la presidenta del Incucai. Foto:Incucai

Ariel B. y María Elena M. tenían 19 años cuando una enfermedad llamada glomerulonefritis afectó sus riñones. Ambos debieron recurrir a un trasplante renal para salvar sus vidas. Ariel recibió un riñón de su mamá hace más de veinte años, y María Elena fue trasplantada hace sólo cuatro gracias a un donante cadavérico: “El trasplante cambió nuestras vidas. Volvimos a nacer”, relataron.

Como ellos, cada cinco horas una persona recibe un órgano en la Argentina, lo que pone al país a la vanguardia de la región. Pero la tendencia presenta signos de cambio. La tasa de donantes de órganos por millón de habitantes disminuyó en 2016 hasta su nivel más bajo de la última década (11,81 versus 12,35 en 2007), según cifras del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). La caída de donantes se tradujo en menos procedimientos. Durante el año pasado se realizaron 1.694 trasplantes de órganos y 938 de córneas; mientras que en 2015 fueron 1.773 y 1.118, respectivamente. Hoy hay 8.137 pacientes en lista de espera.

“Vemos con mucha preocupación que haya menos procuración y, por ende, menos trasplantes. Es un problema complejo, con muchas aristas”, le dijo a PERFIL Carlos Díaz, presidente de la Sociedad Argentina de Trasplantes (SAT). “La procuración en los últimos años ha entrado en una meseta. El año pasado incluso hubo una caída. Hay preocupación porque mientras tanto las listas de espera crecen”, explicó por su parte Alejandro Bertolotti, jefe de Trasplantes del Hospital Universitario Fundación Favaloro.

¿A qué se debe esta caída en la tasa de donación? Según los  especialistas, es multicausal. Mencionan tres factores que influyen: el cambio de gestión con la llegada de Mauricio Macri al gobierno, la falta de formación sobre trasplantes por parte del equipo médico y el poco conocimiento sobre el tema que tiene la sociedad.

“La primera causa y lo más evidente es que hubo un cambio de gestión. Hubo renovación de cargos, y si bien dentro de lo que es la procuración las personas que están son las mismas, los cambios de roles sin dudas genera al principio una necesidad de ir construyendo sinergias”, opinó Bertolotti. Históricamente en momentos de crisis, como fue 2001, o años electorales fuertes hubo menos trasplantes.

“Otro factor es que los médicos no estamos preparados, falta entrenamiento, y las instituciones de salud públicas y privadas no tienen incorporado el hecho de que el trasplante es una terapia ya reconocida, exitosa y que salva vidas”, agregó Bertolotti. A este último factor también apuntó Díaz: “Si los médicos no detectan dónde están los potenciales donantes de órganos, nadie lo va a hacer por nosotros. Son muy pocas las universidades que hoy tienen en su currícula la materia trasplante”.

Tendencia. Consultada por PERFIL, María del Carmen Bacqué, presidenta del Incucai, reconoció la caída en los índices de donación y trasplante.  “Lo que se había logrado en términos de donación con un incremento progresivo llega a amesetarse a partir de 2013. Tenemos que reflexionar sobre qué sucedió, por qué esta tendencia no se pudo mantener”.

Bacqué mencionó dos pilares fundamentales: los médicos y la comunidad. “Debemos optimizar la gestión dentro de los hospitales para la detección de los posibles donantes. El primer punto es la capacitación del recurso humano. Este año generamos un programa junto a la Sociedad de Terapia Intensiva y la  SAT para que los  jóvenes médicos que terminan su formación en emergencia y terapia hagan una especialización durante dos años más sobre trasplantes”, explicó.

“El otro punto fundamental es la comunicación adecuada, rápida, constante con la población. Un sistema de donación eficiente se basa fundamentalmente en la confianza de la población. Debe tener certezas de que el sistema de detección de donantes y asignación es transparente. Y que la accesibilidad y equidad están garantizadas”, aseguró. De todos los procesos de donación iniciados, casi el 50% no finaliza porque en la entrevista a la familia del paciente ésta no da autorización. La presidenta del Incucai busca revertir esta tendencia. “En enero de este año ya hubo un 20% más de donaciones. Se debe entender que hay más posibilidad de ingresar a la lista de espera que de ser donante”.