CIENCIA PRONOSTICO METEOROLOGICO


Llega La Niña y el invierno podría ser más frío que lo esperado

Con el fin del fenómeno El Niño, se espera en gran parte del país una estación con temperaturas más bajas y menos lluvias que lo habitual. Fue el otoño más fresco en 32 años.

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Foto:Juan Obregón

Luego del otoño más frío en 32 años, el invierno podría presentar temperaturas un poco más bajas que lo normal por la transición entre El Niño y La Niña, tal como ha ocurrido otros años cuando este fenómeno se produjo. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), existe una probabilidad del 70% de pasar a una fase de La Niña en primavera.
“En los inviernos que tienen transición Niño-Niña –como ahora, que terminó El Niño y hay una probabilidad alta de que en septiembre entremos en fase Niña– se observa que todo el país, excepto Santa Cruz y Tierra del Fuego, presenta temperaturas inferiores a lo normal”, explicó Ignacio López Amorín, del SMN.
El meteorólogo agregó que también en estas circunstancias suele llover menos en la zona central del país, formada por Córdoba, La Pampa, Mendoza y Buenos Aires. “Esto se basa en un estudio puramente estadístico a partir de comparar los años en que se dio una transición de El Niño a La Niña, al igual que ahora”, aclaró López Amorín.
Desde la Cátedra de Climatología y Fenología Agrícolas de la Facultad de Agronomía de la UBA, su titular, la ingeniera agrónoma Liliana Spescha, adelantó que los cultivos en la región pampeana no se verán afectados por la posible reducción de las precipitaciones durante la transición.
En oposición al fenómeno de El Niño, La Niña se caracteriza por la aparición de temperaturas oceánicas superficiales más bajas que lo usual en el centro y este del océano Pacífico ecuatorial.
Desde la perspectiva del pronóstico climático trimestral que elabora el SMN junto con otros organismos públicos, se prevé que para los meses de junio, julio y agosto en la región pampeana y en Chaco, Santiago del Estero y Formosa, las temperaturas estarán dentro del promedio normal. “También serán normales y típicas para la época invernal –señaló López Amorín– las irrupciones de aire frío, las heladas y la escarcha por la mañana”.
Según el pronóstico del SMN, en la zona de Cuyo y en el Noroeste argentino habrá temperaturas normales o levemente superiores en julio. “Toda esta zona presentó nevadas intensas, y en julio se prevé que se revierta un poco esa situación”, afirmó.
En la Patagonia, en especial en la zona de la cordillera y precordillera de Neuquén, Río Negro y Chubut son altas las probabilidades de que las temperaturas se presenten por encima de lo normal (que es entre 2 y 6 grados promedio de temperatura media). “Eso puede llevar a que precipite menos de lo usual y tener un impacto en la cantidad de nieve en los centros de esquí”, adelantó López Amorín.
En el centro y el sur del país la probabilidad es que llueva menos de lo habitual, y en la Mesopotamia los valores serán los normales. Para dar tranquilidad a las regiones que tuvieron lluvias abundantes, la ingeniera Spescha, quien también participa en el pronóstico del SMN, adelantó que “no se esperan inundaciones en los próximos meses”.
Este año ya sumó algunos récords en cuanto a temperaturas bajas, con el otoño y el mes de mayo más fríos en 32 y 56 años, respectivamente. Según el SMN, durante esta estación la mayoría de las regiones presentaron, en promedio, temperaturas medias más bajas que lo normal para la época.
La razón del mayo más frío fue un bloqueo –un centro de alta presión asociado a buen tiempo, poco viento y mucho sol– en Santa Cruz, Tierra del Fuego y en el norte de la Antártida, que se mantuvo durante tres semanas y que “cambió el clima de todo el país”, describió López Amorín. La ciudad de Buenos también tuvo su propio récord de temperatura más baja, que fue de 16 grados, cuando el promedio normal es de 19,3.

 

Alertas por el smartphone

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) lanzó la aplicación móvil Alertamos para dispositivos Android y iPhone, a través de la cual los usuarios podrán reportar los fenómenos meteorológicos observados en superficie con el fin de formar una “gigantesca base de datos del tiempo y el clima del país”, según definieron desde el SMN.
En el proyecto también participan el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el Centro de Investigación sobre el Mar y la Atmósfera de la UBA y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). A menos de un mes desde su lanzamiento, ya suma alrededor de diez mil usuarios y puede llegar a recibir más de veinte reportes por minuto.
La aplicación es gratuita y puede descargarse en las tiendas virtuales de los teléfonos celulares.



Cecilia Farré