CIENCIA DIA MUNDIAL DE LA SALUD

Los argentinos consumen más del doble de sal que lo recomendado

La ingesta alcanza los 11,2 gramos diarios, frente a los cinco que aconseja la OMS. El exceso es responsable del 45% de los infartos.

PERFIL COMPLETO

Una de cada tres personas sufre de hipertensión, es decir, tiene una presión arterial igual o por encima de 140/90 mmHg. Esto eleva el riesgo de padecer un infarto, un accidente cerebrovascular e insuficiencia renal crónica. Cómo cada año, la OMS conmemora hoy el Día Mundial de la Salud y en esta oportunidad lo dedica a concientizar sobre esta enfermedad silenciosa –ya que no da síntomas– que provoca la muerte de 9,4 millones de personas en todo el mundo (50 mil en Argentina).

Para reducir la hipertensión arterial, los médicos recomiendan realizar actividad física, mantener una dieta saludable y, sobre todo, reducir el consumo de sal. “Si logramos bajar tres gramos el consumo de sal en la población argentina, se podrían prevenir un cuarto de los eventos cardiovasculares. Eso se traduce en un ahorro de US$ 3.570 millones en costos sanitarios para la próxima década”, advirtió Verónica Schoj, directora de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) Argentina.

Según un estudio del Ministerio de Salud de la Nación, que evaluó a 1.451 personas en La Pampa, en el país se consumen en promedio 11,2 gramos de sal por día. Esto es más del doble que los 5 gramos diarios recomendados por la OMS. “La sal es necesaria para la vida, pero en cantidades ínfimas. Cuando miramos de dónde proviene ese exceso de sal, descubrimos que los responsables en el 70% de los casos son los alimentos procesados. Ahí vemos claramente que no alcanza con que las personas cambien sus hábitos, sino que es fundamental el rol del Estado para regular el contenido de sal de los alimentos y facilitar el acceso a más frutas y verduras”, sostuvo Schoj.

La cartera sanitaria nacional firmó en 2011 un convenio marco de adhesión voluntaria con la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), las cámaras alimentarias y empresas para reducir el sodio en los productos de venta al público. Hasta el momento, hubo sólo 36 firmas adheridas. “Todavía no hay ningún estudio que evalúe el impacto de este acuerdo. Además, incluye pocos alimentos con metas pequeñas de reducción. Necesitamos que se incorporen más grupos de alimentos y haya metas de reducción del sodio del 50%”, explicó Schoj. Otra medida es mejorar el rotulado de los alimentos para que la gente pueda elegir los bajos en sodio. “La meta que puso la OMS es bajar el 20% de sal para 2020. No estamos logrando el objetivo de reducir la hipertensión arterial y las muertes por enfermedades cardiovasculares”, concluyó.



F.B.