CIENCIA LOGROS NACIONALES

Los hitos científicos argentinos en 2014

El megadinosaurio hallado en Chubut, el satélite Arsat-1, la lucha contra el cáncer y una terapia contra el Ebola, lo más destacado.

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Foto:Cedoc Perfil

“Puede haber indicios o sospechas, pero nunca se sabe hasta que se destapa y se sacan los miles de toneladas de roca”, describió Rubén Cúneo, director del Museo Egidio Feruglio de Chubut, cuyo equipo halló restos fósiles de la especie herbívora de dinosaurio de mayor tamaño encontrada hasta el momento en el mundo. Así, el descubrimiento se convirtió en uno de los hitos científicos de 2014 a nivel nacional, al igual que los avances en la lucha contra el cáncer, liderados por el investigador Gabriel Rabinovich; el lanzamiento del satélite Arsat-1 y el aporte argentino en un tratamiento para el Ebola.    

La nueva especie de dinosaurio que se presentó en 2014 vivió hace 95 millones de años y se estima que tenía 40 metros de longitud y pesaba 80 toneladas. Los paleontólogos encontraron huesos de siete individuos distintos que les permiten contar con “una idea bastante acabada de cómo era el animal”, explicó Cúneo. “Para nosotros fue un orgullo dar a conocer esto a todo el mundo. Se pudo mostrar el trabajo de los paleontólogos argentinos que arrastran toda una tradición centenaria que de alguna manera se sigue confirmando con estos hallazgos” agregó. En 2015 se sabrá el nombre definitivo de la especie.

También 2014 fue un año significativo para la industria espacial con el lanzamiento y puesta en marcha del primer satélite argentino de comunicaciones, Arsat-1, especificado por Arsat y diseñado e integrado por Invap, dos empresas públicas. El satélite ya hizo su primera transmisión del acto por el aniversario del retorno de la democracia al país y a principios de 2015 continuará con los trabajos de migración de los servicios desde el satélite alquilado AMC-6 al Arsat-1.

“Se trata de un proceso complejo que implica modificaciones en las antenas de emisión y recepción que están en tierra y de reordenamiento para que cada cliente quede en el mejor lugar para optimizar el uso del satélite”, detalló Matías Bianchi, director de Arsat quien además aseguró que este proceso no afectará los servicios de telecomunicaciones. “Fue un año súper importante y los resultados ayudaron a que lo fuera más”, afirmó Bianchi.

Durante este año, el biólogo Gabriel Rabinovich, director del Laboratorio de Inmunopatología del Instituto de Biología y Medicina Experimental, ganó el Premio Bunge y Born  por sus avances en el diseño de estrategias terapéuticas innovadoras para alteraciones inflamatorias inmunológicas y cáncer. También la revista científica Cell dedicó una de sus portadas para el trabajo del equipo que lidera Rabinovich que describe por qué algunos tumores no responden a las terapias convencionales.

La epidemia de Ebola que se dio en los países africanos de Guinea, Liberia y Sierra Leona acaparó la atención del mundo por su letalidad. Ante la falta de vacunas y tratamiento, la OMS consultó a los investigadores del Instituto Maiztegui sobre la terapia para tratar el mal de los rastrojos que desarrolló en 1971 el médico argentino que le dio su nombre al instituto. La misma consiste en la aplicación de un suero elaborado con plasma de convalecientes de la enfermedad. La técnica está siendo utilizada para tratar a pacientes con Ebola.

La misión Rosetta, el avance del año. La revista Science consideró la misión de la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea como el principal logro científico del año. En el mes de noviembre la nave liberó el módulo de aterrizaje Philae, un robot capaz de analizar las propiedades del cometa Churyumov-Gerasimenko. Philae logró descender en la superficie irregular del cometa en movimiento y con poca gravedad. Se cree que quedó entre unas rocas con poca luz solar para poder recargar sus baterías por lo que por el momento está “dormida”.

Pero aún se puede esperar más de la misión, ya que Rosetta acompañará en su órbita al cometa incluso cuando llegue al punto más cercano al Sol o perihelio en agosto de 2015. Por otra parte, así como Time consideró como personaje del año a las personas que combaten el Ebola en Africa, Science eligió a la epidemia como lo peor de 2014 por “la lenta respuesta internacional y la pérdida de oportunidades”.



Cecilia Farre