CIENCIA DECLARACIONES

Barañao: “Mi renuncia al cargo no destrabaría el conflicto con los investigadores”

El funcionario afirmó que cuenta con aval de Macri y que si no levantan las medidas, no seguirá dialogando.

Decisivo. Barañao asegura que esta semana recibió mucho apoyo a su gestión.
Decisivo. Barañao asegura que esta semana recibió mucho apoyo a su gestión. Foto:Cedoc Perfil

“No vamos a dialogar con el Ministerio ocupado”. La voz de Lino Barañao, el ministro de Ciencia y Tecnología desde hace una década, suena firme al otro lado de la línea. Lejos de sus stand up científicos, se lo nota enojado y más combativo. “Estamos cumpliendo con lo esencial del acta acuerdo que se firmó en diciembre, que era dar continuidad a todos y cada uno de los becarios. Ya se inició el proceso de incorporación a universidades y distintos organismos. No vemos una base para haber escalado este conflicto en la forma que se hizo”, le dijo a PERFIL

Desde el martes, becarios que fueron recomendados y no seleccionados para ingresar a la Carrera de Investigador en 2016 tomaron el Ministerio de Ciencia en reclamo de ser reincoporados bajo las mismas condiciones salariales y de estabilidad que hubieran tenido como investigadores del Conicet. Para el ministro, no se pueden modificar los estatutos de las universidades, del INTA y demás organismos. “Se  van a incorporar en las condiciones que tenga cada organismo. Se trata de puestos de investigación. No los estamos excluyendo, nada impide que a futuro se presenten al Conicet y en algún momento entren”.

—¿Las universidades tienen el presupuesto para estos becarios?

—Se han creado 400 nuevos cargos de dedicación exclusiva. Es algo inédito porque de 2003 a 2013, así como el Conicet incrementaba su número de investigadores, las universidades lo venían disminuyendo. Esto hace que, en promedio, las universidades argentinas tengan 11% de dedicaciones exclusivas cuando las universidades a nivel mundial tiene al menos un 50%. Estamos tratando de corregir eso, haciendo una distribución más equitativa.

—Otro reclamo es que no se asegura la continuidad de las líneas de investigación...

 —Uno de los problemas que veo es que la mayoría, el 66%, se presenta en el mismo laboratorio donde hicieron su tesis. No hay diversificación de la investigación. Se sabe que los grandes avances de la ciencia los hace la gente joven cuando entra a un nuevo campo de trabajo. Un doctor es alguien que se formó para obtener, procesar y aplicar información. Eso es útil en cualquier ámbito.

—Los becarios piden su renuncia para que se destrabe el conflicto. ¿Pensó en irse?

—En absoluto. No tiene ningún sentido. Supongamos que yo renuncie, ¿qué creen? ¿que va a venir otro funcionario y les va a dar lo que están pidiendo? Lo dudo. Lo que hemos logrado: mantener el financiamiento, políticas y demás, es porque sigo en este cargo. En otras condiciones era mas factible que hubiera cambios más drásticos en el ministerio. Y por eso acepté continuar. Me parece que no tiene mayor sentido ese reclamo. Hay una motivación política, mucha gente a la que le molesta que, habiendo pertenecido a la gestión anterior, continúe. Pienso que las políticas en CyT deben trascender períodos gubernamentales. Se han mantenido los lineamientos del Ministerio, estoy avalado presupuestariamente por este gobierno y, por lo tanto, no veo motivos para dejar el cargo. Menos por reclamo de sectores que carecen de representatividad. En estos días he recibido más cartas de apoyo a mi gestión que todos los que están abajo manifestando.

—Se presentó el proyecto del presupuesto 2018, ¿qué pasa con los fondos de CyT?

—Tengo entendido que el último aumento de presupuesto, que completaba los fondos que necesitábamos, está ya incorporado al ejercicio 2018. No he visto el presupuesto todavía, pero por lo que sé nuestro ministerio y el de Desarrollo Social son los únicos que han mantenido e incrementado su financiamiento en forma efectiva.

—¿Que opina de la Ley de Financiamiento en CyT que aprobó el Senado?

—Coincido con los fundamentos de la ley, con los dos objetivos fundamentales, que son federalizar la ciencia y diversificar la matriz productiva. Pero no en que todo el financiamiento venga exclusivamente del Estado. Eso no ocurre en ningún país. Hay países que invierten el 3% del PBI pero mayoritariamente lo hace el sector productivo. Sin esto, es muy difícil justificar un aumento de la investigación básica.