CIENCIA MISION CASSINI Y TELESCOPIO HUBBLE

NASA: las lunas de Saturno y Júpiter podrían ser habitables

Científicos descubrieron hidrógeno en Encélado y géiseres en Europa, nuevos indicios de la posible existencia de vida.

Satélites. Encéfalo, la luna helada de Saturno (arr.) y Europa, una de las cuatro de Júpiter.
Satélites. Encéfalo, la luna helada de Saturno (arr.) y Europa, una de las cuatro de Júpiter. Foto:nasa

La NASA confirmó el descubrimiento de hidrógeno en Encélado, una de las lunas de Saturno, lo que podría significar la existencia de microorganismos. También se supo que se han vuelto a observar géiseres emanando de Europa, una de las lunas de Júpiter, señal de la actividad hidrotermal que tiene lugar en ese satélite.

“El hidrógeno encontrado en Encélado tiene casi todos los ingredientes que necesitarías para soportar la vida en la Tierra”, afirmó en una conferencia de prensa Linda Spilker, una de las científicas de la misión de la sonda espacial internacional Cassini, que orbita Saturno desde 2004. El trabajo de los investigadores de la misión Cassini, publicado en la revista Science, indica que el gas de hidrógeno, que potencialmente podría proporcionar una fuente de energía química para la vida, se encuentra en el océano helado de Encélado.

La presencia de hidrógeno en el océano de este satélite significa que los microbios –si es que existen– podrían utilizarlo para obtener energía combinando el hidrógeno con dióxido de carbono disuelto en el agua. El pequeño y helado Encélado experimenta reacciones hidrotermales similares a las de la Tierra y tiene una presencia de hidrógeno que podría sugerir que en esa luna se dan condiciones de habitabilidad, según el mismo informe.

Por otro lado, la NASA destacó que el Telescopio Espacial Hubble, que sigue una órbita circular alrededor de la Tierra a 593 kilómetros sobre el nivel del mar, en el exterior de la atmósfera, descubrió un géiser de agua en erupción en la parte más cálida de Europa, una de las lunas de Júpiter. Esta es la segunda vez que se observa dicho fenómeno en este punto exacto, lo que significa, según los investigadores, que podría resultar ser una característica de la superficie. Según se detalla en este estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters, si los géiseres observados en 2014 en la luna Europa tenían unos 50 kilómetros de altura, los detectados en 2016 alcanzaban casi los 100 kilómetros de altura.

“Esto es lo más lejos que hemos llegado hasta el momento a la hora de identificar un lugar con algunos de los ingredientes necesarios para un entorno habitable”, declaró Thomas Zurbuchen, responsable del Departamento de Misiones Científicas de la NASA. “Estos resultados demuestran la conexión que hay entre las misiones de la NASA, que nos están acercando cada vez más a una respuesta a la pregunta de si estamos solos o no”.



agencias