CIENCIA PROYECTO DE UNA SOCIEDAD CIENTIFICA

Para ayudar a los alérgicos, medirán el polen en el aire

A través de la web, se informarán los niveles diariamente. Ya hay estaciones en Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba y Mar del Plata.

Estornudos, secreción nasal, picazón de los ojos... para un tercio de los argentinos la llegada de la primavera es una mala noticia, porque se inicia la temporada de alergias. Para ayudar a los pacientes a prevenir estos molestos síntomas, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), con el patrocinio del laboratorio Sanofi, instaló cuatro estaciones de captura de polen que se usan para recabar datos actualizados sobre la concentración de este alergeno en el aire.

“Ya tenemos en funcionamiento las medidoras de Buenos Aires, Bahía Blanca, Mar del Plata y Córdoba. Y para fin de año planeamos sumar otras cuatro más”, explicó Iris Medina, secretaria general de la Asociación. Toda la información recopilada es analizada por un equipo de especialistas para que médicos y pacientes puedan contar con  con información valiosa sobre concentración (baja/media/alta) y tipo de polen (por familia o género de especies como gramíneas, malezas o pastos, árboles). Las conclusiones de estos estudios se grafican con un color que muestra, en forma simple, el  índice de riesgo.

La AAAeIC acaba de comenzar a publicar semanalmente estos reportes en su página web (http://www.alergia.org.ar/). “Además, a principios de noviembre, esa misma información también estará disponible desde una app gratuita, denominada Alerta Polen, que se podrá descargar en cualquier smartphone desde la tienda online de Google Play y el App Store. Esta app brindará notificaciones y alertas para que los alérgicos y sus médicos tengan información actualizada y puedan programar medidas de prevención”, adelantó Medina.
Se estima que 50 gramos de polen de gramínea (pasto y cereales) por metro cúbico de aire es una concentración alta. Con este servicio, los alérgicos podrán determinar en qué momento del día salir a hacer ejercicio físico al aire libre, cuándo ventilar la casa o usar anteojos de sol para proteger la mucosa ocular. Asimismo, el reporte polínico proporciona información que sirve para las personas alérgicas aún no diagnosticadas. Podrán saber qué tipo de polen les desencadena los síntomas para consultar al especialista.

Problema. “La alergia nasal es una enfermedad subdiagnosticada y subtratada por los médicos e, incluso, subestimadas por los pacientes. Y aunque no es una patología letal, sí genera alto impacto en la calidad de vida, la productividad laboral y también la estudiantil”, detalló Hugo Neffen, ex jefe de Medicina Respiratoria en el Hospital de Niños de Santa Fe y miembro de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria. Según este experto, los datos más confiables para América Latina indican que hoy entre el 25 y el 30% de los adultos la padecen.

Afecta principalmente a niños y adolescentes. “Aunque en nuestro país no se han hecho todavía estudios epidemiológicos sobre la alergia, sí hay un trabajo de investigación que recopiló datos sobre los chicos. Esa publicación demostró que el 34,9% de los adolescentes de 13 y 14 años padece de rinitis alérgica. O sea, unos 800 mil argentinos de esa edad la sufren”, agregó Medina.

Las causas son conocidas: en primavera y verano las alergias se relacionan con el fuerte aumento de la proporción de polen en el aire. Durante el resto del año, y especialmente en invierno, la razón está en el polvo, los hongos y los restos de los diminutos ácaros (una subclase de arácnidos) que se acumulan en los hogares bien cerrados por el clima frío.
Pero lo que no es tan conocido es el impacto que estos síntomas “benignos” pueden tener en la sociedad. “Hay mediciones que muestran que, en los meses de mayor sintomatología, las personas con rinitis alérgica ven disminuida su productividad laboral y escolar en hasta un 33% debido a los síntomas respiratorios que, además, suelen traer asociados varios trastornos del sueño”, explicó Neffen.

Cuando la rinitis se asocia al asma, se afecta notoriamente la salud y los costos suben notablemente ya que se prescriben mayor cantidad de medicamentos y aumenta el riesgo de internaciones. Otras enfermedades asociadas son: sinusitis, conjuntivitis, otitis media e infecciones recurrentes de la vía aérea superior.n