CIENCIA MEDITACION VS. MEDICACION

Se afianza el mindfulness como terapia para la calidad de vida

Esta técnica milenaria oriental de reflexión suma adeptos en el país. Complementa la lucha contra adicciones y el estrés. La utiliza CFK.

PERFIL COMPLETO

Foto:Cedoc

Enlazar cuerpo y mente en el ahora es la premisa –y el desafío más difícil– de esta técnica que sorprende a los científicos por sus resultados. El mindfulness está de moda en la Argentina y crece en aceptación y seguidores en todo el mundo. Si hasta la revista Time dedicó su tapa de febrero a “la revolución del mindfulness”. En los tiempos del multitasking, esta corriente budista que combina meditación y concentración propone desenchufar el “piloto automático” y vivir con la atención puesta en el presente. Hasta la presidenta Cristina Kirchner se sometió al entrenamiento para lidiar con el estrés, después de la intervención quirúrgica en noviembre del año pasado.

En la Argentina hay múltiples centros. María Noel Anchorena, psicóloga y fundadora de la Sociedad Mindfulness y Salud, indica que desde 2010 se ha triplicado el número de participantes de los programas. Menciona tres grandes áreas de crecimiento: la salud, la empresa y la escuela. “Mindfulness crece, porque crece el grado de locura, y esta es una herramienta de autorregulación poderosa”, señala Clara Badino, directora de Visión Clara, asociación sin fines de lucro Mindfulness Argentina.

Las promesas de esta terapia son realmente atractivas: aumenta la concentración, ayuda a regular los miedos y disminuye los pensamientos obsesivos, entre otros beneficios. Por eso, está entrando en ámbitos dispares, en los cuales hay personas muy distintas con problemáticas de lo más variadas. En la institución de Badino, se ofrecen desde cursos de mindfulness aplicado a la alimentación consciente –para reconocer las sensaciones del cuerpo y lidiar con las emociones que nos llevan a comer de más–, hasta programas de “playmindful” aplicados al deporte. En el lugar se entrenó el regatista olímpico Juan de la Fuente y muchos otros deportistas que buscan mejorar su concentración.

En psicología, Badino dice que la práctica crece como abordaje complementario en trastornos de ansiedad, pánico, depresión, estrés postraumático y adicciones. “Siempre hablamos en términos de ‘complemento’ de otros abordajes, por eso es medicina integrativa”, avisa. “No es un placebo para todo el mundo –agrega Martín Reynoso, psicólogo y responsable del área de mindfulness de Ineco–. Hay pacientes que necesitan otro tipo de atención, para después acceder a esta terapia”.

Anchorena destaca que más de la mitad de los participantes de sus cursos fueron derivados por profesionales de la salud, lo cual “da cuenta de que han comenzado a abrirse a la posibilidad de ofrecer a sus pacientes tratamientos que complementen los abordajes tradicionales”.

En el caso de las adicciones, un estudio publicado días atrás en la revista Jama Psychiatry demostró que el mindfulness es más efectivo a largo plazo que otros enfoques, para prevenir las recaídas. “Recibirse tal cual uno es, es el punto de partida. No intentar modificarlo, sino observar. La práctica va cambiando de tal manera la percepción, que la persona adicta pasa de sentir que está frente a un problema, a verse delante de un nuevo aprendizaje y a ser compasiva con ella misma”, subraya la directiva de la asociación Mindfulness Argentina.

Instituciones. Desde Ineco organizan charlas en universidades y colegios, para trabajar con alumnos y docentes en esta técnica meditativa. Por su parte, Anchorena asegura que empresas como Google, General Mills o Aetna han comenzado a ofrecer programas de mindfulness a sus empleados. “Es que se ha demostrado científicamente que la capacidad de estar presentes en la actividad nos hace más eficientes. La productividad de la multitarea es un mito: nuestro cerebro no está preparado para realizar dos cosas al mismo tiempo”, explica.

La psicóloga añade que también en el ámbito de los hospitales, son cada vez más los profesionales que realizan este entrenamiento para combatir el estrés. Reynoso apunta que el mindfulness no debe ser sólo un recurso para aliviar síntomas, sino una herramienta para el desarrollo personal. “A la par de la locura con la cual vivimos, crece la conciencia de que necesitamos retomar el manejo de nuestra voluntad y de las emociones. Parar, detenernos y observar”, concluye.

 

Beneficios para la sexualidad

Para aumentar la confianza, la concentración y lograr un equilibrio entre la vida personal y el trabajo el mindfullness acompaña cada vez más a la medicina tradicional y la complementa. También en lo referido a acompañar el desarrollo sexual de las personas. Adrián Helién, psiquiatra y sexólogo del Hospital Durand, incorporó el mindfulness en su terapia. “Les enseño a los pacientes a aceptar lo que sucede momento a momento,  a entender sus dificultades y a flexibilizar la experiencia, porque muchos tienen esquemas rígidos e idealizados de lo que significa el éxito en un encuentro sexual”, afirma. Explica que, a diferencia de otras terapias, ésta no se orienta a evitar los síntomas negativos, sino a aceptarlos y a lidiar con la ansiedad que generan. Helién añade que el mindfulness puede ser útil para cualquiera: “Centrarse en el aquí y ahora aumenta la percepción de las sensaciones. Uno toma mayor conciencia de la respuesta erótica propia y del otro y se conecta mejor con su cuerpo”.



Mariana Israel