CIENCIA PILAR RAMON PARDO, DE LA OMS


Superbacterias: “Los antibióticos están perdiendo efectividad en todo el mundo”

La OMS alertó sobre el incremento de la resistencia antimicrobiana.

"En todas las bacterias que tenemos bajo vigilancia alrededor del mundo –cerca de treinta patógenos– la resistencia se está incrementando", alertó Pardo.

Neumonía, meningitis, gonorrea, tuberculosis, diarrea. ¿Qué tienen en común estas enfermedades? Todas son causadas por los más simples de los seres vivos: las bacterias. Durante siglos, el uso de antibióticos ha sido la mejor manera de destruir o inhibir el crecimiento de estos microbios. Pero el mal uso de estos medicamentos y, en particular, su abuso, han facilitado que las bacterias y otros microorganismos adquirieran resistencia. El problema no es nuevo, pero ha llegado a dimensiones alarmantes. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó esta semana un informe mundial, con datos de 114 países, donde advierte que si no toman medidas urgentes “el mundo estará abocado a una era posantibióticos en la que infecciones comunes y lesiones menores que han sido tratables durante decenios volverán a ser potencialmente mortales”. El ejemplo más concreto: anualmente se dan 440 mil casos de tuberculosis multirresistente; esto es, que no responde al tratamiento ordinario, lo que causa 150 mil muertes en todo el mundo.

“Observamos en forma alarmante que en todas las bacterias que tenemos bajo vigilancia alrededor del mundo –cerca de treinta patógenos– la resistencia se está incrementando, los antibióticos están perdiendo efectividad”, alertó a PERFIL Pilar Ramón Pardo, asesora regional en Gestión Clínica de Enfermedades Infecciosas y Vigilancia de la Resistencia Antimicrobiana de la OMS.

—¿Qué es la resistencia antimicrobiana?
 —Significa que los antibióticos no hacen efecto sobre una bacteria que antes era sensible a él. Todos los microorganismos, desde los virus hasta los parásitos, tienen la capacidad de mutar y pueden tener resistencia de manera natural a diferentes antimicrobianos. Este fenómeno natural se agudiza y se potencia con el mal uso de los antibióticos. Si usamos los antibióticos en la dosis subóptima, en un tiempo más corto que el habitual y en indicaciones incorrectas tenemos mucho más riesgo de generar resistencia.    

—¿Cómo es la situación en América Latina?
—Los datos del informe muestran que hay una elevada resistencia de Escherichia coli, que causa infecciones urinarias, a las cefalosporinas de tercera generación y a las fluoroquinolonas, dos clases importantes y muy utilizadas de fármacos antibacterianos. Otro germen frecuente es K. pneumoniae, que causa otitis pero también neumonías y meningitis. Ahora prácticamente muy pocas son sensibles a la penicilina. Cuando se desarrolla resistencia, se busca un nuevo grupo de antibióticos y se pasa a un tratamiento de segunda línea, lo que prolonga la duración de la enfermedad y genera más costos.

—¿Qué medidas se pueden tomar para revertir esta situación?
—América Latina dispone de una red de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos. La coordinación está a cargo del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Carlos Malbrán. Como estas bacterias con más frecuencia se encuentran en los hospitales, es importante tomar medidas de contención en forma temprana, como fortalecer y mejorar los programas de control de las infecciones hospitalarias, tener el tratamiento antibiótico bien estandarizado y realizar un esfuerzo para regular los medicamentos, asegurando que sean de calidad y que se suministren sólo cuando están prescriptos.  El ciudadano común también tiene un rol muy importante. Su responsabilidad es el uso adecuado de los antibióticos, seguir las prescripciones médicas y no automedicarse ni solicitar antibióticos por cualquier motivo.



Redacción de Perfil.com