CIENCIA

Verano tech: los argentinos se conectan desde la playa

La mayoría llega a la arena con smartphones, tablets y netbooks para estar online todo el día.

Foto:Aballay

El típico cartel blanco y negro con la leyenda “wi-fi” está en extinción en la costa argentina. Pero no porque no se ofrezca el servicio, sino porque ya es una obviedad. Los múltiples paradores de las playas de Mar del Plata y Pinamar ofrecen conexión gratuita y, algunos, hasta salas con consolas de videojuegos y computadoras. Es que los turistas, además de llevar la sombrilla y el protector solar, no pisan la arena sin su tablet, smartphone o notebook. “La utilizo para estar comunicado, leer y también para usar algún juego y entretener a los chicos”, comenta Federico Lombardi, quien mientras el sol ofrece su mejor luz permanece adentro de la carpa con la tablet en sus manos.

En el balneario Mariano de Mar del Plata hasta ofrecen el servicio de carga de celulares y tablets, que los turistas agradecen mucho. “Internet es un servicio indispensable porque todos encuentran cómo entretenerse o también para trabajar mientras están en la playa. No podemos dejar de tener buena señal”, cuenta Emiliano Giri, encargado del balneario. En Pinamar, Camila y Agustina, se sacan una foto en la playa y la suben a Twitter a través de sus cuentas. Dejan de mirar sus celulares por unos minutos para contarle a PERFIL que el teléfono se volvió una parte de ellas. Cada cosa que hacen –sus salidas al boliche KU, sus cenas en locales de comidas rápidas y sus tardes en el balneario– es relatada en esta red social. “Es la manera de comunicarme con mis amigas”, explica Camila.

Aunque Julieta y Sofía descansan en una colchoneta playera una al lado de otra, se mandan mensajes a través de las redes sociales. Desde sus cuentas de Twitter dan aviso a sus seguidores de que llegaron al parador UFO para disfrutar de la tarde de sol. “Seguimos a amigos y famosos”, explica Julieta sobre el uso que le dan a la red social, que actualizan cada cinco minutos para mirar las últimas novedades. Otros, como Pablo Ledesma, combinan placer y trabajo desde Mar del Plata: “Es agradable trabajar en la playa; la señal es buena y es algo común de nuestro comportamiento. En el año estoy siempre conectado, y más en vacaciones”, dice el joven que se dedica a las relaciones públicas mientras revisa sus cuentas en las redes sociales y se prepara para un chapuzón en Playa Grande.

Contenidos.
Además de los servicios más populares como Facebook, WhatsApp y Twitter y los juegos como el Candy Crush y el MineCraft, los turistas recurren a aplicaciones específicas del período de vacaciones. Entre ellas, El Gurú del Verano, que ofrece una guía de recomendaciones, programas y todo tipo de datos de Pinamar, Cariló y Mar del Plata. Para utilizarla, basta con descargarla de forma gratuita de la tienda online de Android y se puede obtener información sobre entretenimientos, playas, restaurantes, el clima, la música del momento y recitales. También contiene detalles sobre boliches: la ubicación, características, estilo de música que pasan, carta de tragos, entre otras curiosidades. Ya cuenta con 25 mil seguidores en su fanpage, donde se replica la información, y más de cinco mil descargas. Otra muy usada es Foursquare, con la que los jóvenes realizan un check-in al llegar a un lugar para avisarles a sus amigos dónde encontrarse y para ver opiniones de restaurantes y bares.

Además de internet en los balnearios, los municipios costeros ofrecen puntos de conexión gratuitos en los monumentos turísticos más concurridos de cada ciudad. Muchas marcas, aprovechando la hiperconexión de los turistas, desarrollaron aplicaciones exclusivas para que los veraneantes conozcan sus productos jugando con la tecnología desde sus tablets y smartphones en un contexto de relax y disfrute.

Un “detox” digital

Con internet en la palma de la mano, es difícil para los usuarios hiperconectados decidir guardar el dispositivo en el bolso y entregarse a una tarde de juegos en la arena, deportes acuáticos y rondas de mate con amigos. Pero no hacerlo puede contribuir a una situación de ansiedad generalizada. “El uso de dispositivos móviles y la conexión permanente, si bien nos tranquiliza por el hecho de estar conectados, nos puede generar mucho nerviosismo por la incertidumbre o por no poder tomar algún tipo de decisión por estar alejados del trabajo o de la actividad diaria. Es bueno generar una pequeña agenda y normas de uso”, recomienda Gabriela Martínez Castro, directora del Centro de Estudios Especializado en Trastornos de Ansiedad. Para los ansiosos digitales, la especialista recomienda chequear las cuentas cada dos o tres días para evitar que la desconexión total genere trastornos de ansiedad.



Gisela Nicosia desde Mar del Plata, Rosario Ayerdi desde Pinamar