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Ardiente impaciencia

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Suena extraño escuchar en algunas voces, sobre todo en actores económicos, empezando por los empresarios, un enardecido tono de impaciencia hacia el Gobierno. Con cierta lógica, es evidente en sectores sindicales, pero empieza a constatarse que, con o sin razones, la paciencia social y política está mutando. Hay distintas paciencias. Paciencia puede ser “la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse” o “saber esperar cuando algo se desea mucho”, e incluso “lentitud para hacer algo”.
Significativamente, desde afuera, y en poco menos de sesenta días, el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y el secretario de Estado de los EE.UU., John Kerry, se lo pidieron a los empresarios de sus países que actúan aquí. Occidente tiene intereses estratégicos para la Argentina que los hombres de negocios no atienden al pensar en las altas tasas de interés, el impacto de las importaciones –o la falta de apertura, según el caso–; avances concretos en medidas de reactivación, de desmontaje de la burocracia estatal kirchnerista. En la falta de respuestas sobre la reforma impositiva, y en el gran debate por venir, el de los costos laborales como factor de competitividad. En su sensibilidad pesa el recorte de márgenes que sufren desde hace tres años.

Tensión gremial. Sólo millonarios fondos para las obras sociales pudieron devolver algo de paciencia al movimiento obrero desbordado por la presión de la inflación sobre los bolsillos de sus representados, y en puja por unificar la representación en una sola entidad. El viernes, hasta los sindicatos se animaron a mojarle la oreja al Gobierno con las cuentas fiscales. En su declaración de lucha sin guerra ni agresión titulada “De mal en peor”, las CGT dicen que a los precios, al desempleo, a la recesión, a la lista de fracasos entre los dichos y las concreciones oficiales, hay que agregarles el “aumento en el orden del 5,2% en los primeros cinco meses” del déficit fiscal. Arteros, pero con la caja reabastecida, evitaron lanzar un plan de lucha, aunque facultaron a la dirigencia para evaluar medidas de fuerza. Es el posicionamiento previo a la renegociación de las paritarias del segundo semestre.
A propósito, es interesante analizar la reunificación sindical a la luz de las distintas fuerzas que conviven al interior del movimiento obrero. El Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) dio a conocer las cifras de la inflación interanual de los trabajadores registrados. Un análisis de los técnicos de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo marca que la variación va de un 52,6% para los trabajadores de menores ingresos y que desciende (una forma de decirlo) hasta el 42% para el 10% de los de mayores ingresos. Como se ve en las infografías adjuntas, los sindicatos nucleados en la CGT, depende del sector, trepan según ingresos hasta el primer decil, es decir, de los mayores recursos de la población. Para unos, el precio de los alimentos es el principal problema, para otros, la reducción de la cuarta categoría de Ganancias.

Recalculando. El Gobierno aspira a revertir pronto en la Corte el freno a las tarifas, justo cuando también aumenta su expectativa por la recaudación que pueda lograr con el blanqueo de capitales. Hasta ahora, confiaba en la capacidad de endeudamiento para suplir los baches de financiamiento del gasto público cargado de urgencia política. Los analistas consideran que el problema es que las condiciones fiscales podrían complicar ese acceso a financiamiento y que a la vez se vería perjudicado el sector privado.
Mientras tanto, empiezan a registrarse síntomas de agotamiento de paciencia más simbólicos. En su encuesta mensual, Gustavo Marangoni detectó que lo que era el principal capital del Gobierno, las buenas expectativas sobre la situación del país hacia adelante, empieza a deteriorarse a nivel popular. “Por primera vez disminuyeron las expectativas para el próximo año, mientras que se mantiene muy baja la apreciación sobre el estado actual respecto a un año atrás”, concluye en el análisis. ¿Volverá la paciencia hacia antes de las elecciones de 2017?