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Avance de la globalización

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Encuentro. En China, el grupo advirtió sobre los riesgos del proteccionismo.
Encuentro. En China, el grupo advirtió sobre los riesgos del proteccionismo.
Foto:Cedoc Perfil
Mientras Trump, Sanders, Farage y Massa ocupan su tiempo proponiendo medidas para restringir las importaciones, el G20 reafirmó el compromiso de los países miembros con el libre comercio, el rechazo al proteccionismo y la promoción del comercio e inversiones. El grupo señaló la importancia del comercio y de las inversiones para impulsar el crecimiento en momentos en que la economía mundial sólo muestra atisbos de recuperación. La oposición al proteccionismo ha sido un tema reiterado en las reuniones del Grupo para evitar que las consecuencias de la crisis del 2008/2009 alentaran el nacionalismo y las medidas de represalia que sólo desembocarían en un conflictos.

El comunicado del G20 pareciera una respuesta a la discusión en la contienda electoral en Estados Unidos sobre los Acuerdos de Libre Comercio donde Trump y Sanders coincidieron en culpar al Nafta, al TPP y China por los problemas de regiones afectadas por el traslado de empresas a terceros países sin tomar en cuenta que el Nafta ya lleva 23 años, el TPP aún no entró en vigencia, que la incorporación de China a la OMC fue resultado de una negociación multilateral, o que la tasa de desocupación sólo es del 4,9%.

El Grupo ha logrado establecerse como el foro más importante de coordinación de la economía mundial. La presencia de los líderes de los países miembros que representan el 85% del PBI mundial y sobre la cual pareciera concentrarse toda la atención sólo constituye la oportunidad para aprobar los trabajos realizados por los equipos de asesores y los organismos internacionales sobre los principales temas de la agenda internacional. El Comunicado enumera, entre otros, los temas en materia de política comercial y de inversiones, la estructura financiera internacional, la reforma de los contratos de bonos soberanos, la política del FMI sobre la emisión de DSG y la inclusión del RMB en la canasta de monedas, la cooperación para el intercambio de información para evitar la evasión impositiva y el lavado de dinero, el objetivo de crear un sistema impositivo moderno, justo e imparcial y mecanismos para evitar que las empresas eludan el pago de impuestos mediante la transferencia de ganancias a sedes con tasas más bajas.

La reunión de Hangzhou confirmó el papel de China como socio obligatorio para enfrentar los desafíos de la coyuntura económica. El presidente Xi Jinping fue claro al señalar la necesidad de reforzar la coordinación para promover el crecimiento y la estabilidad financiera en momentos en que su gobierno está encarando reformas estructurales para fortalecer su mercado interno y enfrenta fuertes críticas por el uso de subsidios para sostener sectores industriales donde existe una sobrecapacidad de producción resultado de los bajos costos de financiación y de una proyección de crecimiento basada en las tasas del período 2001/2007.

Este tema será tratado en el Foro de la OCDE para analizar los sectores afectados y preparar un informe para la próxima reunión ministerial del G20. China será sede del Centro para la investigación de personas buscadas por corrupción y recuperación de bienes en los miembros del Grupo y del Centro de Investigación sobre el empresariado (¡en un país comunista!) al reconocer su importancia en el crecimiento y la creación de empleos.

El cuestionamiento de China como economía de mercado no fue discutido porque corresponde al ámbito de la OMC donde existen mecanismos para definir los alcances o cuestionar la implementación del reconocimiento.
El G20 representa un avance muy importante para elaborar medidas que puedan con el tiempo homogeneizar y perfeccionar las reglas de mercado mundial para lograr una mayor estabilidad y evitar los aventurerismos. Es un proceso lento y complejo impulsado por las mismas fuerzas de la globalización y que aún debe enfrentar a sectores nostálgicos del pasado.
 
*Embajador.