COLUMNISTAS ENSAYO

Bancos privados de células madre

La Corte Suprema de Justicia estableció la semana pasada que se podrán congelar y guardar las células madre del cordón umbilical de los bebés en bancos privados para uso propio, sin obligación de donarlas como había establecido una resolución del Incucai. La Corte actuó a partir de una demanda iniciada por algunas parejas y por los dueños de los bancos privados. Aquí, una reflexión sobre lo que no se dice en este debate tan importante.

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El comité se ha ocupado de este tema por considerar que la información que los bancos privados brindan a los posibles usuarios, en forma directa y a través de los medios masivos de comunicación, es en muchos casos falaz, embarcándolos en decisiones onerosas, con algunos riesgos, y que los involucran no sólo a ellos, sino también a los profesionales e instituciones de salud implicados en la atención del embarazo, parto y puerperio de estas futuras madres y sus familias.

Las células madre, o estaminales, stem cells en inglés, son un recurso importante para el tratamiento de algunas enfermedades que hasta hace poco no tenían posibilidad de ser tratadas, y se las ve como eventualmente efectivas en el futuro para muchas aplicaciones, dependiendo esto del resultado de las profusas investigaciones a que están siendo sometidas.

La efectividad de estos tratamientos dependerá de que sean utilizadas en forma adecuada, en base a protocolos con respaldo científico.

En condiciones naturales, las células madre pueden adoptar las características de cualquiera de las células de los tejidos que forman el organismo. Cuando una de estas células inespecíficas da lugar a una especializada, el proceso se denomina diferenciación.

Las células madre pueden ser totipotenciales (embrionarias, que pueden dar origen a un individuo completo), pluripotenciales (pueden originar la mayoría de los tejidos, pero no un individuo completo) o multipotenciales, cuando han alcanzado un cierto grado de diferenciación o, dicho de otro modo, llevan ya la marca de un tejido en concreto. Un ejemplo de células madre multipotenciales son las células progenitoras hematopoyéticas, que se pueden transformar en cualquier célula sanguínea, pero no en otro tipo de célula. Estas últimas son las que se utilizan para el único tratamiento de eficacia probada: el trasplante de médula ósea como parte del tratamiento de ciertas enfermedades hematológicas como algunas leucemias, trastornos inmunológicos y anemias congénitas, entre otras. Otros usos de las células madre se encuentran en fase experimental.

Las fuentes de células progenitoras hematopoyéticas son la médula ósea, en general tomada de donantes adultos, la sangre de cordón umbilical y la sangre periférica.

La sangre de cordón umbilical se obtiene luego del parto; una vez que el niño nació y se cortó el cordón umbilical, se recolecta en recipientes adecuados durante y después del alumbramiento de la placenta. Las sociedades científicas implicadas alertan sobre que, por razones de seguridad para la madre y el bebé, la recolección no debe alterar el curso habitual del parto. Esta sangre, si es apta, se tipifica y sus células progenitoras hematopoyéticas se almacenan (criopreservación) en un banco de sangre de cordón umbilical.

En el mundo existen dos tipos de bancos, los públicos y los privados.

Los bancos públicos, solventados por el Estado, se ocupan de recolectar la sangre de cordón umbilical de los recién nacidos hijos de personas que las donan de forma altruista y desinteresada. Su finalidad es crear un banco abierto a la comunidad mundial para ofrecer estas células a quien las necesite bajo un patrón genético lo más parecido posible al propio, determinado previamente. En la Argentina existe un banco público nacional de referencia en el Hospital Garrahan, en la ciudad de Buenos Aires. Este banco recibe la sangre de cordón de muchos centros hospitalarios del país.

La información genética de las células criopreservadas es volcada al banco de datos del Registro Nacional de Donantes de células progenitoras hematopoyéticas del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). A su vez, esta base de datos es incorporada desde 2003 a una red internacional, la Bone Marrow Donors Worldwide (BMDW), que agrupa registros de 48 países y bancos de treinta países.

Los privados están solventados por los propios usuarios. En los últimos años, siguiendo la tendencia en el mundo desarrollado, han aparecido en nuestro país numerosos bancos que ofrecen sus servicios para recolectar y conservar las células de sangre de cordón de recién nacidos para uso propio o de un miembro de su familia para el futuro. Estas empresas cobran por el servicio de recolección, criopreservación y almacenamiento.

Algunas no son bancos de células, sino que actúan como intermediarios para ofrecer el procedimiento de recolección y enviar las muestras a un centro de almacenamiento determinado. La información que brindan a los posibles usuarios es en general confusa y sin respaldo científico evidente, lo cual impide un correcto proceso de consentimiento informado, como exigen los estándares bioéticos para cualquier tratamiento médico. Suelen recomendar el almacenamiento de esa sangre como un “seguro de salud” o “seguro biológico” que permitiría en un futuro realizar tratamientos de enfermedades infecciosas, neurológicas o autoinmunes que actualmente no tienen cura, a pesar de que es bien sabido que su uso está limitado a determinadas enfermedades de la sangre, y que la guarda de sangre de cordón umbilical en bancos privados para un potencial uso futuro en la familia carece de justificación, porque la probabilidad de que esta sangre sea utilizada en una familia sin historia de enfermedades de la sangre es muy baja, de entre 1/4.000 a 1/20.000. Entre las varias causas de esta baja probabilidad, entendemos que merece destacarse el hecho de que, dada la escasa cantidad de sangre que se puede obtener del cordón (unos 100 cm3), su uso sólo es posible actualmente para pacientes que pesen menos de 30-40 kg. Entre las líneas de investigación que se están llevando a cabo con estas células, está la llamada “expansión celular”, que permitiría hacerlas proliferar de modo que puedan ser utilizadas también en personas de mayor peso.

El banco público no colecta sangre de cordón para familias que desean almacenarla para su uso propio a menos que haya otro niño (hermano del bebé por nacer) que tenga una enfermedad que pueda ser tratada con un trasplante de médula ósea.

Conclusiones: 1) la utilización de células madre de sangre de cordón umbilical está respaldada por evidencia sólo para el tratamiento de ciertas enfermedades hematológicas mediante un trasplante de médula ósea; 2) en ese caso, será mucho más probable que se pueda utilizar la sangre obtenida de un banco público que la propia sangre del afectado o su familiar directo; 3) la probabilidad de una utilidad futura de esas células para sí mismo o para un familiar directo, en una familia sin historia de enfermedades de la sangre, es muy baja, por lo que no se justifica la recolección, criopreservación y guarda con esos fines; y 4) de acuerdo a los estándares bioéticos, con los probables usuarios de un banco privado debería conducirse un proceso de consentimiento informado en términos como los antedichos. De lo contrario, se vulneraría el derecho de los interesados a recibir toda la información pertinente para tomar una decisión debidamente informada y verdaderamente autónoma.

*Por Comité de Etica del Hospital Privado de Comunidad de Mar del Plata.



Ana Graciela Marré