COLUMNISTAS EL PRESIDENTE QUE NO PASO UN EXAMEN DE IDONEIDAD… ¡DE LA CONMEBOL!

Barreda, la Tota y Angel Easy

El Maestro lo sabía. La semana pasada, cuando vino a verme el muy pillo tenía la primicia y no dijo ni mu. ¿Cómo podría ignorarlo?

Desaprobado. El titular de Boca fue vetado esta semana por la Conmebol.
Desaprobado. El titular de Boca fue vetado esta semana por la Conmebol. Foto:telam

“No es lo mismo ambigüedad que confusión. Una historia debe tener siempre un único final. Si quisiste sugerir dos o más desenlaces, esos  desenlaces son un único final: se llama ambigüedad. Si nadie entiende ni medio, se llama confusión.”

Abelardo Castillo (1935-2017); de su ensayo “Ser escritor” (2005)


El Maestro lo sabía. La semana pasada, cuando vino a verme el muy pillo tenía la primicia y no dijo ni mu. ¿Cómo podría ignorarlo? Para un hombre que estuvo frente a El Aleph, el punto infinito que contiene todos los puntos del universo, y desafía las leyes del tiempo para hablar consigo mismo o con misteriosos hombres del futuro, romper el secretismo de la New Conmebol es un juego de niños.

Borges lo deslizó, a su estilo. “Ese individuo Danyel Angel Easy –usó su nom de guerre en Defensores de Macri– ha perpetrado más de un atentado contra la lengua castellana. ¡Habla como un traficante de esclavos del siglo XVIII!”. Como Lanata, me puse del lado del más débil y lo defendí: “No sea tan duro. ¡Su dificultad para pronunciar las equis y otras consonantes, o la sistemática omisión de las eses finales no lo convierte en un monstruo!”. Fue inútil.

El dos de AFA –virtual uno, por el peso de su institución– no pasó el examen de idoneidad que toman los siete miembros de la Comisión de Gobernanza y Transparencia de la Conmebol, ay, uno de los cuales es Orlando Salvestrini, ex funcionario de Grosso, hombre de Socma y ex tesorero del club en tiempos macristas. ¡Ops!  

Los off the record en Asunción eran desopilantes. “Preocupa su perfil de operador del Gobierno, su tráfico de influencias, las escuchas donde pide al Tribunal de Disciplina que reduzca las penas para sus jugadores, su actividad en el juego y las apuestas…”, repetían sin ponerse colorados. Capos.    

Sin ánimo de ofender, en esos exámenes para gente con cargo y poder sólo podrían ser bochados Barreda, en estado de emoción violenta; López en pleno revoleo de bolsos, la Tota Santillán con la mejilla contra una baldosa o el uruguayo Vittete, star del robo al Banco Río en 2006.

Las historias –las personales, la de los países– se dibujan. Salvo que los negociados sean demasiado groseros y toquen intereses más delicados. Entonces, como en las pelis, llega el FBI. Pasó con la gerontocracia de Havelange-Blatter, adictos al whisky, los sobres y los felinos; y hasta con poderosos en serio como Dominique Strauss-Khan, director del FMI y candidato a presidente francés, acosador serial, habitué de orgías como nuestro padre del aula Sarmiento inmortal, pero con una repugnante dosis de crueldad.

Angel Easy, cebado, creó la Liga Sudamericana, primer paso para enterrar a la desprestigiada Conmebol, juntarse con los grandes del continente y quedarse con la parte del león. Pero River no lo votó, los demás hicieron la plancha y Angel Easy se quedó solo. Para colmo, Infantino bendijo a Alejandro Domínguez (45), el nuevo presidente continental, amigo de Mauri y discípulo de su antecesor, Juan Angel Napout, hasta las manos con el Fifagate.  

Domínguez quería la cabeza de Angel Easy y lo mandó a la casa con un aplazo. ¿Quién es este verdugo guaraní? El hijo de Osvaldo Domínguez Dib (76), uno de los hombres más ricos de Paraguay, empresario, dueño de medios, ex candidato del Partido Colorado y el presidente más exitoso de la historia de Olimpia con 14 títulos, tres copas Libertadores, una Intercontinental en 1979 y dos Recopas.

Personaje generoso en las buenas y complicado en las no tan buenas. Roque Santa Cruz, hoy en el club, recordó algo de eso cuando era el 9 del Blackburn. “Si jugabas mal te gritaba, ¡esto quieres!, y señalaba su rifle Kalashnikov, siempre a mano. Por eso esperábamos a romperla para buscar dinero. Un día perdimos un clásico, entró al camerino y tiró varias veces al techo. Otra cosa que hacía si no le rendíamos era ir hacia nuestros autos y orinarlos, haciendo arabescos”. Glup.

El pequeño Domínguez fue entronado en 2016 con diez votos sobre diez. Pero nadie le prometió un jardín de rosas. Mucho menos el escribano Fernando Mitjans, ex vice del Comité de Apelaciones FIFA, presidente del Tribunal de Disciplina AFA, esa voz cálida que acuerda con Angel Easy en las escuchas. Tal vez dolido por su adiós a Zurich –una ciudad que enamora a cualquiera–, se desahogó con el diario ABC Color.

“… y no estaba dispuesto a vender mis preceptos morales, mi trayectoria en FIFA y mi honorabilidad en AFA por esos 50 mil dólares que me ofreció Domínguez para que nuestro tribunal fallara a favor de Armando Pérez y así la intervención siguiera cuatro años más”. ¡Oh! ¿Es cierto, Alejandro, que has hecho semejante cosa? Parece que… ni.

“Lo leí y me sentí avergonzado. No podía creer lo que había dicho. Pero lo dije. ¡Cómo se me pudo soltar tanto la cadena! Fue un año difícil. Desde ya me retracto sobre lo que dije sobre Domínguez. ¡Jamás podría en duda su honorabilidad!”, dio fe el escribano con honestidad brutal e imaginación kafkiana.

Con tres sueldos pesados por pagar –Martino, Bauza y Sampaoli–, una colección de juicios, deudas y problemas varios, la caída de Angel Easy era lo que le faltaba a la AFA de Chiqui Wall de Moyano. Que se queda sin un potencial competidor interno, pero pierde a su mayor sostén político, sobre todo con el River de D’Onofrio en pie de guerra y del bracete con FIFA y Conmebol. El apoyo oficial es pour la galerie. Aplazado, queda confinado al ámbito de cabotaje, donde suele ser cacheteado al paso por Lilith Carry On, la Ira de Dios, hoy en abstinencia por campaña.

Parece que algo, alguien, o más de uno, operan contra el operador, sin piedad. Y todos –¡oh, la embriagadora unanimidad del poder! – dicen ser amiguísimos de the president Macri. ¡Obvious!

Apasionante disputa en las altas cumbres, mientras allá abajo unos se distraen con temas que parecen de archivo, bla, bla, y otros se hunden a día 20, sin iceberg ni Titanic.