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Cinco tesis sobre el macrismo

El Presidente envía señales de lo que pretende como estilo de gobierno. Estado, economía, conflicto social y comunicación.

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En sólo dos semanas, el presidente Mauricio Macri ha avanzado de manera hiperactiva con su gobierno. Aquí van cinco tesis exploratorias que buscan comprender su accionar.

1. Para consolidar su poder, busca conquistar la estructura estatal. Quizá Macri nunca leyó El Estado y la revolución, de Lenin, pero avanzó velozmente hacia la “toma” del Estado en todos sus estamentos. Se trata de un Estado mucho más amplio que el que encontró Néstor Kirchner en 2003, con nuevas y más funciones y también mayores demandas sociales.
La generación de un gran número de DNU apuntó a reunir en sus manos la suma del poder público por un breve tiempo, para consolidarse durante “la luna de miel” con la sociedad, buscando tomar el poder real y sin detenerse en algunas limitaciones del sistema republicano.
Los decretos actuales y futuros tienen como objetivo reparar “una sanción insana de leyes” del Congreso, al decir del ministro de Justicia, Germán Garavano. Uno de esos decretos buscó reconfigurar la Corte Suprema con la selección “en comisión” de los miembros faltantes. Esta decisión presagia una tensa relación con la Corte y el Congreso Nacional.
También procuró ocupar los espacios de organismos independientes en los papeles del Poder Ejecutivo. Así se lograron las renuncias del presidente del Banco Central, del de la Unidad Financiera de Información, de las cabezas de los medios públicos, entre otros, y se intervino finalmente la Afsca. Queda la mira puesta en la procuradora general, Alejandra Gils Carbó.
2. Las principales medidas económicas construyen una nueva alianza política con los sectores del agro. Se dispuso de forma inmediata la eliminación de todas las retenciones a las exportaciones (excepto la soja) y la apertura del cepo cambiario. Estas decisiones, promesas de campaña, tienen una profunda significación. En la historia argentina, las retenciones fueron impuestas para compensar devaluaciones y evitar que los precios internacionales se trasladaran a los precios internos.
Aquí se devaluó la moneda con la apertura del cepo y se quitaron las retenciones en simultáneo. La Fundación Mediterránea estima en 3.700 millones de dólares la transferencia de recursos este año hacia el sector agropecuario, que dejará de percibir el Estado. Políticamente, “el campo”, el sector más dinámico de la economía, pasa de ser un enemigo jurado del kirchnerismo a un aliado político del macrismo. La apertura del cepo cambiario dejó una enseñanza particular. Luego de años de discusiones (en los que incluso el kirchnerismo negaba su existencia), su apertura requería de la devaluación, pero también una nueva coalición política.
3. La situación económica inmediata producto de la inflación marca un escenario de incertidumbre. La incipiente alianza con los sectores agrarios no impidió que los precios de los alimentos escalaran presionando sobre los sectores populares, cuyo mayor porcentaje de ingresos se asigna a los alimentos. Si para el ala liberal del Gobierno este “sinceramiento” es natural como producto de las fuerzas del mercado, el ala política ha mostrado su preocupación con una amenaza: “Abrir las importaciones”.
Sin recomposición salarial a la vista, el riesgo es que la economía entre en recesión. Para evitar esto, sin la “demanda agregada” del Estado, Macri necesita inversiones privadas para reactivar la economía. La expansión previsible del agro ampliará la cosecha y producirá la esperada lluvia de dólares, que faltaron en estos años, pero el sector no es generador de empleo y difícilmente se reconvierta en elaborador de alimentos con mayor valor agregado, por lo cual la reactivación deberá estar en manos de otros sectores.
4. La represión de los manifestantes de Cresta Roja da una señal para el futuro tratamiento de la protesta social. Si bien la problemática de la empresa avícola es una extraña herencia del gobierno anterior, parte del “capitalismo prebendario”, la dura respuesta de las fuerzas de Gendarmería, con la utilización de balas de goma, da marcha atrás al mantra kirchnerista de no reprimir la protesta, y una señal contundente para situaciones similares.
Se debe decir que es un tema muy sensible; muchas veces las protestas tensan al máximo a la sociedad, en este caso buscando impedir el acceso al Aeropuerto de Ezeiza como forma de difundir el legítimo reclamo.
Parte de esta sociedad, muchos votantes del macrismo y también algunos comunicadores piden mano dura frente a estos problemas. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, propondrá en el corto plazo un protocolo para ordenar estas situaciones, que puede preverse muy discutido y rechazado por el kirchnerismo y los partidos de izquierda.
5. Macri se va perfilando comunicacionalmente como antagonista de Cristina Fernández de Kirchner. En este corto tiempo, parece haber dejado atrás la idea de “cerrar la grieta” para optar por confrontar contra el kirchnerismo, para edificarse como la contrafigura de Cristina.
Si el kirchnerismo cimentó en sus años de gobierno una particular hermenéutica de sus políticas y construyó gobernabilidad convocando a la epopeya contra los poderosos, Macri se propone construir su propio relato. Desde la difusión de (normales) reuniones de gabinete hasta la mascota, pasando por las conferencias de prensa, el estilo de Juliana Awada y los gestos hacia parte de la oposición, etc., buscan que se fortalezca este contrapunto.
Las razones de este cambio quizá pueden hallarse en la Plaza de Mayo convocada por la ex presidenta el día anterior al fin de su mandato. A partir de allí, si el macrismo considera al kirchnerismo como una fuerza capaz de movilizar y un implacable opositor, planea darle batalla desde el vamos. Parte esencial de esta estrategia requiere “desarmar” comunicacionalmente al kirchnerismo, eliminando una de sus columnas, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, y constituyendo un nuevo entramado comunicacional acorde a las futuras batallas.

*Sociólogo, analista político. @cfdeangelis.



Carlos De Angelis