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Comunicación política y gestión gubernamental

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Acusaciones, fuego cruzado, operaciones: todo vale en el mundo de la política latinoamericana. Mientras tanto, los ciudadanos asistimos atónitos a términos que, en países con cierta normalidad no deberían implicarlos. ¿Por qué Doña María y Don José deben saber qué son los holdouts, una recusación, o los paraísos fiscales? ¿En qué cabeza cabe que el ciudadano común deba implicarse en esos enredos de jergas que parecen juergas jurídicas?  

Hay una gran diferencia entre comunicación política, y la de gestión gubernamental. Comunicar gestión no se trata sólo de cadenas nacionales, o de comprar medios como en el pasado reciente. Es más profundo, y se basa en innovación y proactividad. Como afirma el periodista Diego Dillenberger, en democracia el gobierno tiene la obligación de recibir a la prensa y aceptar conferencias de prensa abiertas con cierta periodicidad, mientras que en la comunicación política está la opción de hacerlo o no.
Aquí va una síntesis del Manual conceptual para la buena práctica de comunicación de gestión.

-Lo difícil se explica en palabras sencillas. Ofrezca fuentes para que el público puedan profundizar.  Explique todo.
-Lo sensible se responde de inmediato: lo ideal es en menos de una hora, y si el tema involucra a una alta figura del Gobierno, es éste el que debe hablar. Ocultarlo no sirve.
-Explique con datos: ofrezca abundante información pensando en las personas. Ejemplifique sobre el beneficio a corto, mediano y largo plazo.
-Sustente lo que dice: debe tener las pruebas y los índices sobre los que se miden las cosas para poder explicar los alcances.
-Explique el propósito: esto es lo más relevante que sucede en gobiernos (y también en empresas y en todos los que trabajan para las personas).  
-Establezca prioridades: lo más complejo al comienzo del día, para tener tiempo de ampliar.
-Todos los días debe divulgar al menos tres buenas noticias: siempre hay.
-Cree un sistema informativo de avanzada, a la par de lo que ya existe en cada área de gobierno: centralice, y amplifique el mismo contenido para todos los públicos.
-Entrene a cada funcionario: la comunicación de gestión es como una orquesta que no puede estar desafinada. He trabajado alineando grandes equipos de gobierno, ayudándolos a hablar un mismo idioma comunicacional, y funciona.  
-Sea constante: la rutina productiva de comunicación de gestión nacional, provincial y las 24 horas los 7 días de la semana
-Busque ayuda profesional: hay una tendencia en formar cuadros con abogados, politólogos, economistas y académicos; y no siempre se incluyen comunicadores profesionales con experiencia en la cancha.
-Balancee los contenidos: en tiempos duros un 70% de contenido de rigor y datos concretos sobre cómo se resuelven los problemas, y un 30% de temas de la cotidianeidad.
-Haga su ranking de comunicación: Mídala, y establezca las mejoras todo el tiempo. Lleve estadísticas y divúlguelas: son excelentes disparadores.
-Transparente las pautas publicitarias: haga un manual público de procedimientos para contrataciones y abra licitaciones públicas. La publicidad es esencial aún en tiempos de austeridad.
El esfuerzo debe estar centrado en lo público y en el público, porque Doña María, Don José, vos, yo, merecemos y necesitamos otra cosa: menos rollo semántico; menos videítos banales; más acción concreta: más resultados con mejor comunicación.

*Comunicador, escritor, coach de alta gerencia y media-coach (@danielcolombopr).



Daniel Colombo