COLUMNISTAS REPRESENTANDO A MACRI

Michetti ante la ONU, con un toque personal

La vicepresidenta reafirmó las líneas de la política exterior del gobierno, pero con su estilo.

Un mensaje muy significativo.
Un mensaje muy significativo. Foto:AFP

La Vicepresidente Gabriela Michetti tuvo la oportunidad de utilizar el escenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas para delinear los objetivo de la política exterior de la Argentina e incorporar un toque personal al referirse a discapacidad y a los aportes vitales y distintivos de las mujeres para nutrir, cuidar y tener una mirada empática en un contexto mundial donde “parecen prevalecer las fuerzas desintegradoras”.

El discurso retomó los criterios generales expuestos por el Presidente Macri en el mismo espacio el año pasado, pero incluyó en esta oportunidad un relevamiento detallado y profesional de los principales temas de la agenda externa, desde derechos humanos hasta futuras negociaciones comerciales para mejorar la inserción de la Argentina en las cadenas globales de valor. El reclamo de colaboración a Irán por los atentados terroristas y el pedido al Reino Unido para iniciar un diálogo sobre la soberanía de las Islas Malvinas y del Sur constituyen temas ineludibles al cual se sumó la preocupación sobre la evolución de la situación en Venezuela. En estos casos los discursos en la Asamblea General no sólo tienen el propósito de dar a conocer la posición del país en los asuntos internacionales sino que también van dirigidos a dar respuesta a las demandas de una audiencia doméstica en especial en un contexto eleccionario.

Esta Asamblea General tuvo la característica de servir de tribuna al Presidente Donald Trump, quien no defraudó a sus oyentes con su característico protagonismo y una retórica florida. En un discurso de poco más de 40’ mencionó 21 veces la palabra soberanía, remarcó su desprecio por el multilateralismo, amenazó con destruir a Corea del Norte y recalcó la vigencia de Nación-Estado. Más aún tuvo tiempo para aconsejar a los líderes mundiales de que deben seguir su ejemplo de América First colocando a sus países primero.

La referencia en el discurso de la Vicepresidenta Michetti a la importancia del sistema multilateral, la integración regional, el diálogo y la necesidad de alcanzar consensos marca una diferencia con esa visión negadora explicitada por el Presidente Trump y que será el eje de la política exterior de los Estados Unidos. En ese sentido, cuando la Vicepresidenta Micheti mencionó sus expectativas de obtener resultados positivos en la próxima reunión de la OMC en Buenos Aires, el Presidente Trump ya había expresado en el mismo sitio y sin dejar dudas su rechazo a los acuerdos comerciales multinacionales, a los tribunales internacionales de solución de controversias y a las burocracias globales.

La Vicepresidenta Michetti citó las palabras del Papa Francisco para reiterar el compromiso de la Argentina con el Acuerdo de París sobre Cambio Climático al recordar que el medio ambiente es un bien colectivo y que su cuidado es responsabilidad de todos. Este uso sutil del lenguaje para referirse a este acuerdo señala su particular relación con la Santa Sede en diferencia a otros miembros del gobierno.

Las posiciones manifestadas a través de la maratónica sesión de la Asamblea General obligan a una reconsideración de los alineamientos automáticos. El Presidente de los Estados Unidos ha sido claro cuando expresó donde residen los intereses de su país, y lo ha hecho en un lenguaje quizás procaz pero que no difiere mucho al utilizado durante la campaña electoral y que tanta satisfacciones le ha dado. Con esos antecedentes la agenda internacional de la Argentina también deberá adaptarse para respaldarse en el contexto regional donde existen posibilidades de aunar posiciones. El discurso de la Vicepresidente Michetti pareciera orientarse en ese camino al rescatar al Mercosur como el principal instrumento de inserción internacional de la Argentina a través de una integración profunda. Esta revalidación del Mercosur difícilmente coincida con aquellos que hasta no hace poco aspiraban a su lenta disolución.

*Embajador.