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Convocar a las masas

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La deconstrucción de Lula integra un proyecto que comprende la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, la destrucción del PT y, a partir de ella, la destrucción y desmoralización de las izquierdas brasileñas.

Así, quedará abierto el camino para que tome el poder la derecha, el conservadurismo, el atraso, el fundamentalismo político, revocando o reduciendo las conquistas sociales y derruyendo la soberanía nacional con la reanudación del entreguismo y las privatizaciones al servicio de la desnacionalización.

Un cambio político como éste es operado sin golpe de Estado clásico, sin apelar a las armas, sin nuevo orden constitucional, sin nuevos actos institucionales. Al contrario, se vuelve efectivo bajo el imperio de la misma Constitución (aunque reinterpretándola), con el mismo derecha (pero reinventándolo) mediante “interpretaciones creativas”.

Brasil es, hoy, un experimento de toma de poder desde dentro del poder, una toma del gobierno desde dentro del gobierno, sin apelar a violencia, sin ruptura constitucional, respetando la legalidad (reinterpretada) y dentro de sus límites formales (...).
Fragilizado el gobierno, fragilizadas las estructuras partidarias de izquierda, el ex presidente Lula se presenta como el último obstáculo para este proyecto. Precisa, por lo tanto, ser removido del camino. Por eso mismo ya fue condenado por el tribunal de la gran prensa.

Por eso su vida está siendo violentamente invadida, expuesta, en un proceso de humillación a la que ningún otro hombre público fue sometido hasta hoy. Si finalmente nada se comprueba, ningún problema, pues la pena previamente dictada ya habrá sido aplicada, mediante la excecración pública a la que está siendo sometido el ex presidente.

Está, pues, en manos de Lula qué hacer, y sólo le queda la movilización de las masas. Un Lula acorralado es una presa fácil. En las calles es promesa de lucha, resistencia y avance. Fue así que en 2005 transformó un impeachment inminente (por el mensalao, NDR),  en la consagración electoral de 2006.

La elección ahora es de él: sucumbir sin gloria, o encarnar la resistencia a la destrucción de la propuesta de hacer de Brasil una nación soberana, desarrollada y socialmente inclusiva.

*Cientista político, ex ministro de Ciencia y Tecnología y ex presidente del Partido Socialista Brasileño.



Roberto Amaral