COLUMNISTAS DEFENSOR DE LOS LECTORES


Cuando los lectores crean polémica

PERFIL COMPLETO

El Correo de esta semana está poblado con la gratificante coincidencia de envíos que este ombudsman considera imprescindibles para contribuir al mejoramiento de los contenidos de PERFIL. No de otro modo deben ser consideradas las cartas de lectores inquietos por comentar –a favor o en contra, pero con argumentos– títulos, textos y criterios de edición aplicados en este diario.

Tres de esos mails comparten una misma inquietud: la relación directa y franca que deben tener los títulos con los contenidos que les deben dar sustento y fundamentan su elección. Los lectores Ricardo Braun Lasala, Fernando Jorge Tomati y Carlos Carrasco comparten lo que consideran incongruencias manifiestas entre lo que se anuncia y lo que se ofrece. Los corresponsales señalan en sus misivas que la forma elegida para titular en la tapa y en las páginas interiores el reportaje de Jorge Fontevecchia a Juan Manuel Santos, presidente de Colombia (PERFIL, edición 1109 del domingo 19), es engañosa o –al menos– incoherente con lo que el entrevistado manifestó ante las preguntas de Fontevecchia.

Este ombudsman debe decir que coincide con los tres lectores disconformes. Elegir un título que refleje con exactitud lo que se ofrece como sustento es una tarea difícil, a veces ímproba y casi siempre contaminada por la interpretación de quien edita. Se suele dar, así, por general lo que es particular, y muchas veces un cambio de palabra o la ausencia de ella (un adjetivo de más o de menos, un sustantivo cuyo significante no coincide con el significado, un verbo con el tiempo modificado, una preposición mal aplicada) provoca en el lector desorientación o interpretación errónea. En el caso que nos ocupa, se ha dado por general lo que es particular, y las palabras del entrevistado fueron cambiadas de sentido. No es lo mismo decir que “un gabinete totalmente inexperto en política va a fracasar”, como dijo Santos (página 41), que titular, encomillando, que “un gabinete inexperto fracasa” (página 40). Menos aún que “no son buenos los gobiernos de CEOs”, como se anuncia en tapa, con comillas.

Es claro que la intención del título (y también de la pregunta de Fontevecchia que provocó tal respuesta) está dirigida a definir el gobierno de Mauricio Macri con la idea de que se trata de un gobierno de CEOs (presidentes, cabezas de empresas) sin experiencia alguna en política. Por tanto, se interpreta que el propio Santos parece (pero no lo hace) criticar a Macri por haber elegido a varios ex líderes empresarios como ministros o secretarios de su gabinete. Lo cierto es que algunos lo son y otros no. Por lo tanto, lo de “totalmente inexperto” no debe ser recortado como “inexperto”, que hubiese sido correcto si la totalidad de los miembros del equipo gubernamental fuesen de tal condición. El propio Santos lo aclaró en la misma respuesta y antes de su afirmación: entendió que llevar al gobierno CEOs de empresas privadas (como lo consultó el autor de la entrevista) “es importante, y hay que combinarlo”. Tras la frase sobre la inexperiencia, Santos señaló: “Traer gente del sector privado para que aporte sus conocimientos a los sectores, sin duda alguna, ha de contribuir muchísimo a mejorar las políticas públicas”. Se puede coincidir o no con el presidente colombiano (de hecho, que haya un elevado número de ex CEOs empresarios en el gabinete es una de las muchas críticas que se hacen al gobierno de Macri), pero es preciso evitarle al lector toda influencia –sea a favor o en contra– en beneficio de su libertad para interpretar y sacar sus conclusiones. Para ello, sí, están las columnas de opinión y los editoriales.
Este ombudsman pidió a Fontevecchia su interpretación sobre los comentarios de los lectores. Respecto del título interior (“Un gabinete inexperto fracasa”), señaló que “responde al textual con las reducciones de tamaño omitiendo palabras (“totalmente” y “en política”, lo que está implícito) que no cambian su sentido en absoluto”. En cuanto al título de la tapa, acepta que “es cierto que no guarda relación con ningún textual y no debería haber llevado comillas, pero me parece importante observar que responde al pensamiento de Santos”. En línea con la columna de este ombudsman publicada el domingo 19, finalmente, Fontevecchia concluye: “Coincido en que poner títulos que no respondan a la nota es un suicidio, pero no creo que sea este caso; nadie puede sentirse defraudado porque Santos expone los peligros de los CEOs (más allá de destacar sus aportes) y explica las diferencias entre la gestión empresaria y la pública”. El director periodístico de la editorial, Gustavo González, quien editó la nota, compartió dicha postura.

Por los argumentos expuestos arriba, este ombudsman debe reiterar que no coincide con tales definiciones.



jpetraca