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"Discriminar" eso no está nada bien

Como muchas de las discusiones que parecen no tener fin, su raíz está menos en las opiniones divergentes que en el sustento lingüístico que las estructura.

José María Muscari.
José María Muscari.
Foto:Facebook
Hace unos días alguien (o algunos) violaron la intimidad de José María Muscari (un director de teatro) publicando su participación en un festejo privado volviendo viral un audio que trascendió a la opinión pública. En el audio se lo oía en tono humorístico nombrar cualidades de una persona de modo despectivo, incluyendo en el listado, su condición de judío.

De inmediato, el involuntario emisor pidió disculpas públicas, y, allende lo repudiable de sus dicho -también hay que decirlo- se trata del director que en el último tiempo más ha aportado por la inclusión en la dramaturgia argentina, caracterizado por poner en circulación figuras del medio que la fama dejó de lado. Muchas de ellas añosas. Aclaro, que no soy afín a las obras de Muscari y que tampoco me interesa defenderlo. 

[Como la mayoría de los "hits" mediáticos, al lado de las cosas que pasan en el mundo, no es una noticia que merezca toooda la atención que se le dio, pero sirve como excusa para ahondar en el tema y tratar de echar luz sobre el escabroso tema de la "discriminación". Cuestión álgida e hipersensible por el cambio de paradigmas que atravesamos como sociedad.]

Los seres humanos no somos una sola cosa y, esa tensión de opuestos, resulta intolerable a conciencias estrechas que buscan acceder al conocimiento a partir del encasillamiento sistemático. "Muscari es bueno pero se equivocó". "Era malo y se descubrió". Revisá tu historia. ¿Nunca hiciste un chiste sobre alguien por su condición?

Si tu respuesta es sí, significa que sos parte de la humanidad. No te avergüences. Criticar a otros es un acto fundamentado en la necesidad de agruparnos, es una reacción de supervivencia ancestral. Que esto sea así no significa que sea sano. Que nos haga bien. Igualmente, podemos agruparnos por el positivo (lo parecido a mi grupo) o en contrapartida conseguirlo a partir de subrayar el contraste, el negativo (lo diferente a mi grupo). 

Optar por esta última tendencia y hacerlo en tono francamente agresivo y prejuicioso tiene un rédito para el practicante (refuerza su sentimiento de pertenencia al diferenciarse de eso otro) pero a su vez lo perjudica. Ya que con su soberbia actitud esta habilitando (al menos en su fuero interno) la posibilidad que hagan lo mismo con él. Es equivalente al celoso que cree que por sentir de esta manera está amando. E indirectamente, va exponiéndose a ser víctima de los mismo planteos que cuestiona. 

Como muchas de las discusiones que parecen no tener fin, su raíz esta menos en las opiniones divergentes que en el sustento lingüístico que las estructura. 

"Discriminar" significa "diferenciar". Diferenciar es valioso. Nos permite cumplir nuestras metas, evitar peligros, ayudar a otro. Estoy aclarando una redundancia absoluta pero hace falta porque en nuestro vocabulario se agrega una particularidad: "diferenciar" y "agredir" están fusionadas en la palabra "discriminar". Entonces nuestras opiniones se entremezclan. Nos mareamos, nos confundimos. ¿Decir enano a alguien es discriminar?

Según la Real Academia Española -en su primera acepción- discriminar significa "seleccionar excluyendo" (es decir, diferenciar). Y en su segunda acepción dice: "Dar trato desigual a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, etc." 

Como vemos "trato desigual" no es sinónimo de "trato injusto". Si en un grupo de amigos heterosexuales hubiera un homosexual y uno de ellos, aún a sabiendas de su condición, decide presentarle como posible candidata una persona del sexo opuesto por el simple hecho de que en la mayoría del grupo se estila hacer eso, estaría ejerciendo un "trato igual" al que con el resto de otros (según alienta la definición del diccionario) aunque sin dudas injusto y descalibrado. Por razón de no asumir esa diferencia en modo positivo.

En definitiva es un problema de creatividad. Nos falta inventar más palabras en lugar de fusionar dos contenidos en un mismo molde. Y repudiar las agresiones. Y reírnos de la diferencia. Un poco más. (Aunque hayan mil modos de hacerlo y toda esta nota también se pueda mal interpretar). Lo mismo dije respecto del cambio de sexo en el DNI

¿Vos que opinás al respecto lector? ¿Inventamos una palabra?

..."ante los ojos de Dios todos somos iguales"... 

Mariano Marquevich, psicólogo y novelista. Twitter: @llavemaestraok