COLUMNISTAS EXORCISMOS

El demonio está entre nosotros

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Encuentro en el aeropuerto a un sacerdote que viene de Puente Jula, Xalapa, ciudad a la que cada semana van cientos de mexicanos enfermos o poseídos por el demonio en busca de sanación. Cuando llegan el párroco celebra una misa en la que sube y baja del presbiterio, dice que el demonio enferma a la gente por culpa de los maridos infieles, las mujeres que abortan, los homosexuales. Las voces se transforman, el cura habla en castellano, latín y lenguas extrañas, brama “fuera los perros, llévate a Anubis”, pide que lancen cohetes a unos pájaros irreverentes que cantan en un árbol, proclama “Vade Retro Satanás, en el nombre de Jesucristo, conjuro la enfermedad del cuerpo de mis hermanos, para que sean testigos, mártires…Señor sana el cuerpo dañado por bacterias, virus, microbios, golpes, traumatismos, enfermedades incurables, tumores, virulencias terribles y de muerte como una hepatitis, un sida”. Los fieles se desvanecen, vomitan, lloran, el exorcista recorre la iglesia enfrentando fuerzas misteriosas que se desatan, grita a los enfermos “en nombre de Jesucristo exorsísote bruja, nahual, hechicero, mentiroso”.

El padre Francisco Javier Ugalde celebra estas “misas de evangelización” siguiendo la tradición implantada por Rafael Guizar, Obispo de Veracruz, exorcista, que murió en 1936, exhumado incorrupto en 1950, canonizado por Benedicto XVI. El “Ritual del exorcismo”, escrito 1614 y actualizado en 1959, dispone que todas las diócesis católicas tengan un exorcista y se cumple en toda Veracruz.

El cura me da documentos, fotos. Decido ir a Puente Jula en 2014. Me da un escapulario y una medalla para cuidarme del Maligno y le doy unos dólares para su culto. Percibe mi incredulidad: “¿Porqué critican a los devotos y no a los herejes que estafan por televisión hablando en nombre de Cristo con acento brasileño cuando Nuestro Señor nunca habló portugués?”.

Casi le digo que tampoco latín, pero no es tiempo de polémicas. Ambos leímos el Malleus Malleficarum de Kramer y Sprenger, uno de los textos más perversos y misóginos de la historia y podemos hablar sobre el demonio que, como súcubo, adopta forma de mujer, mantiene relaciones sexuales con hombres para obtener el semen y así desgraciar a las mujeres adoptando forma masculina como íncubo.

El Malleus condenaba a las mujeres que no se sometían al “orden natural”, o tenían algo de distinto para que la Inquisición las condene a la hoguera”. Según mi improvisado amigo, las desventuras de los poseídos de Puente Jula “se deben a los pinches gringos que pecan, se drogan, celebran orgías, casan a maricones, oyen rock”. Cuando pregunto porqué entonces el demonio viene a México y no se queda en San Francisco, responde con gran conciencia política: “los capitalistas ya están endemoniado y por eso el diablo ataca a los creyentes”.
Le agradezco por su información, por los materiales que me regala, sigo mi viaje al Izod Center para asistir al concierto de una mujer que canta y baila mientras sus fanáticos aplauden, palmotean, saltan, comparten un alegre caos, tan emocionante como el silencio del Wiener Konzerthaus cuando una soprano interpreta el Das himmlische Leben describiendo los placeres gastronómicos del cielo.

Según el Malleus Malleficarum, Madonna, Marika van der Meer, Amelie Nothomb, Cristina Peri Rossi, Ana María Shúa, Elena Poniatowska y otras mujeres geniales serían súcubos que deben ir a la hoguera.

Durante el vuelo leo un artículo de Bill Webber. El 25 de Agosto del 2012 el Voyager ha salido de la heliósfera, con un disco de oro en el que están grabados los sonidos de la tierra, música, información sobre nuestra especie, un saludo del Secretario General de la ONU a los extraterrestres. En estos 45 años la sonda recorrió el 0,0016 de un año luz, se dirige a Próxima Centauri, nuestra estrella más cercana, que se encuentra a 4.243 años luz. Su milésimo de año es pobre para llegar a Andrómeda, la galaxia más cercana que está a 2,5 millones de años luz.
Según las observaciones del telescopio espacial Kepler, en nuestra galaxia hay miles de millones de planetas que pueden albergar vida, en el universo hay varios billones de galaxias y parecería que este es solamente uno de un número indefinido de universos.

Ojalá el Maligno se dedique al estudio de cómo ubicar a los gays, divorciados y abortistas que deben existir en todos esos sitios, se distraiga, y nos deje en paz a los poseídos de Puente Jula y a los fanáticos de Pink Floyd.

Me aseguro de que el amuleto esté en la valija de mano. De pronto el Maligno no lee la Geophysical Research y me meto en problemas.

*Profesor de la George Washington University.



Jaime Duran Barba