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El PRO continúa gobernando pero con menos margen de legitimidad

El sorpresivo resultado del ballotage porteño, el peso del carisma, la desventaja de no entrenarse como Macri y el peso del primer opositor. 

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Foto:Dyn

Larreta no es Macri. El sorpresivo resultado en el ballotage porteño lo confirma. Horacio Rodríguez Larreta es el candidato elegido por el saliente jefe de gobierno porteño, pero no es el que elige la abrumadora mayoría de los porteños. En las elecciones anteriores, el PRO ganó en todas las comunas porteñas. Hoy Martín Lousteau le robó la victoria en 9. La diferencia final del ballotage fue de 3 puntos.

Aún perdiendo, para ECO fue una magnífica elección. Todas las encuestas, hasta las más optimistas para Lousteau, daban una amplia diferencia entre los candidatos. Sin embargo, "Guga" sorprendió a todos. Los encuestadores quedaron pintados. “Le pifiamos todos”, decían en público y en privado. 

¿Cuestión de carisma? Tal vez. 

Macri trabajó durante años para modificar la imagen que los porteños tenían de él: empresario de la ultraderecha, frío, "facho", vinculado al menemismo y a los '90. Así y todo, continúa siendo un político carente de carisma, no improvisa, y sus discursos siempre buscan repetir ideas: las que hay que fijar en la mente de los electores. Discurso calculado. 

Larreta aplica la misma metodología marketineana pero, además, con desventajas: siempre tuvo un perfil más bajo que el resto del gabinete macrista y su contrincante en las PASO, Gabriela Michetti, es una mujer con más experiencia política y más soltura para hablar en público y ante los medios. Esto también lo desgastó: para llegar a las elecciones debió pelear el lugar con una competidora que dejaba en evidencia su falta de naturalidad.

El candidato de ECO es lo opuesto. Para empezar, es una fuerza nueva y no está en el gobierno. Manejó con mucho cuidado sus críticas al PRO: le reconoció logros pero también le marcó sus debilidades. Se mostró más natural, siempre dispuesto a debatir -no sólo a "escuchar", como señala el discurso PRO-, mostró estadísticas y fue un gran entrevistado: participó en muchos programas de TV, relajado, sabiendo siempre que era "el segundo" pero dispuesto a pelear por el primer lugar. 

Mientras Lousteau explicaba en un lenguaje llano cómo nos afecta la economía y la política, Larreta repetía el discurso del PRO, más vacío de contenido y más calculado: "Podemos vivir mejor...", "Podemos hacer las cosas de otra manera...", "Hemos mejorado y queda mucho por hacer...". Con Martín se podía hablar. Con Horacio las respuestas ya estaban dadas, porque en la mayoría de las entrevistas “repetía el cassette”. El marketing de Duran Barba no fue suficiente para generar una mayor preferencia por el candidato de Mauricio. Martín acortó la ventaja de Horacio. 

Por eso, Larreta no es Macri. Se parecen pero el que banca a Mauricio no necesariamente banca a Horacio. La diferencia de tres puntos posicionó a Lousteau como un opositor con más fuerza. El PRO continuará gobernando en la Ciudad, sí, pero con un margen de legitimidad mucho menor.  

 

(*) Editor General de Perfil.com. En Twitter: @germanangeli



gangeli