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Empresarios, divididos entre romper lanzas o aguantar la transición

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Con el regreso de Arcor, la presencia de varios ejecutivos de Techint y la ausencia de Casino Club, de Cristóbal López, que había estado en las últimas ediciones, la organización empresarial IDEA le buscó dar peso político a “la gran fiesta pagana de los gerentes”, como graficó copa en mano uno de los invitados al 50° Coloquio en Mar del Plata.
Una parte del gelatinoso empresariado se siente cómoda con la vuelta de la crítica al oficialismo. A un año de las elecciones, creen que hay que tomar posición para “defender el patrimonio y fijar la agenda”, según un ejecutivo. Pero no todos piensan lo mismo. El largo puente al 10 de diciembre de 2015 incluye surfear una recesión signada no sólo por la caída del salario real sino también por la falta de dólares atada a la incertidumbre en el litigio con los fondos buitre.
“Ustedes tienen que estar”, fue la frase que usó Miguel Blanco, el titular de IDEA, para conseguir la vuelta de Arcor a la Feliz. Con reuniones con el gerente Adrián Kaufmann Brea aquí y en el exterior, consiguió la venia directa de Luis Pagani, uno de los mayores dueños en la Argentina, para que una comitiva del gigante alimentario estuviera presente en el evento después de tres años sin participar. Algunos dicen que se habían alejado por diferencias con la conducción de la organización. Eso sí, la reconciliación no dio para que la empresa pusiera $ 150 mil como sponsor.

Irredentos. Mientras sueñan con un post kirchnerismo redimidor, la necesidad de “llegar” implica conseguir imperiosas liberaciones en la Aduana. A tal punto, que una empresa de alimentos tuvo que tirar un contenedor de golosinas que se pudrió de tanto esperar el OK. Otra suspendió promociones porque no llegaron los chocolates que iban a formar un combo con sus helados premium. “Nos cansamos de problemas para importar, entonces nos dijimos: ‘¡Hagamos los chicles acá!’. Ahora no nos dejan entrar las máquinas para hacerlos”, se clava puñales en el pecho otro directivo.
Los bancos miran mucho más cerca. “Estamos preparando operativos para evitar que falten billetes, porque se vienen días de mucha circulación y se hacen cuellos de botella”, indicaron con preocupación en un banco multinacional. Mientras tanto, hay containers con cajeros automáticos a estrenar trabados en la Aduana, lo cual está obligando a las entidades a instalar “desarmaderos” de terminales electrónicas para hacerse de respuestos.
Además, las cámaras de supemercados, como adelantó PERFIL el 12 de octubre, mantienen reuniones con fuerzas de seguridad para prevenir robos organizados a fin de año.
Como pocas veces, se da el contraste entre empresarios con voluntad de resucitar uniones corporativas con influencia en la política y las necesidades que obligan a aparecer como “demasiado dialoguistas” hasta el último día. El Gobierno lo sabe y opera ahí. Algo de eso se manifestó en la diferencia de tonos entre Blanco e Isela Costantini, la primera mujer al frente de un Coloquio de IDEA. El hombre de la Swiss Medical de Claudio Belocopitt salió con los tapones de punta y convocó a los presidenciables a firmar “las bases para el desarrollo” el próximo 27 de noviembre en la Universidad Católica Argentina, en el marco del cierre anual del Foro de Convergencia Empresaria, espacio multicámaras nacido hace menos de un año para intentar marcar la agenda a la próxima gestión. La CEO de General Motors habla más “a la Scioli”, de integración y diálogo, un mensaje más fácil de sobrellevar cuando luego se tiene que sentar con el Gobierno para definir importaciones o el futuro del plan Pro.Cre.Auto. Cualquier otra actitud la dejaría expuesta a que le recordaran a la empresa estadounidense la ayuda oficial durante la crisis de 2009.

*Desde Mar del Plata.



Jairo Straccia