COLUMNISTAS UN AÑO DE GESTION DESARROLLISTA

Entre Frondizi y Macri

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Habiendo transcurrido más de un año de gestión y habiendo desplegado las principales líneas programáticas de cara a la Argentina que queremos, existen grandes paralelismos entre la experiencia desarrollista que encabezó Arturo Frondizi y la que hoy plantea Mauricio Macri, salvando los cincuenta años que los separan y los distintos contextos mundiales que les tocó afrontar.

Nuestro presidente optó de forma aspiracional por gobernar bajo un modelo con un fuerte sesgo desarrollista, por lo que significó el desarrollismo y porque después de cincuenta años nuestro país dejó de debatir temas del pasado  y volvió a mirar al futuro.

No es casual que en su primer discurso de asunción, el actual presidente citó a Arturo Frondizi: “Por su magnitud, la empresa que nos aguarda no puede ser de un hombre ni de un grupo de hombres. Es tarea de todo el pueblo argentino e implica, también, una responsabilidad compartida por todos”. Así como tampoco es casual que su gabinete cuente con un ministro desarrollista como Rogelio Frigerio, nieto de quien supo imprimir una impronta desarrollista al gobierno de Frondizi.

Mauricio Macri asumió en un contexto social y político muy similar al que encontró Frondizi el 1º de mayo de 1958. Una Argentina dividida y golpeada por problemas económicos que iban desde el estancamiento hasta el desequilibrio fiscal, monetario, cambiario e inflacionario. Bajo ese mismo panorama, Macri apostó a una nueva experiencia económica, dando comienzo a un plan de estabilización que conllevó en su primera etapa un sinceramiento, en busca de sentar las bases de una Argentina productiva, previsible y confiable, dejando atrás el eterno cortoplacismo.

Consciente de que Argentina debe mantener un crecimiento sostenido por más de veinte años, que nos permita saldar la delicada situación social existente, nuestro gobierno se encuentra abocado a proveer un contexto macroeconómico estable que convierta a nuestro país en un destino atractivo para las inversiones y el desarrollo local.

En clave desarrollista, sinceramos los índices, logramos un mercado cambiario normal, levantamos las banderas del federalismo y nos reinsertamos en el mundo. Conscientes de la necesidad de promover relaciones con todos aquellos países estratégicos para nuestro crecimiento, apelamos a la lógica de un mundo globalizado, donde la cooperación no significa sumisión, como supo mostrarnos Frondizi, el primer presidente argentino en viajar a EE.UU. Enmarcados en esta premisa, volvimos a ser parte de los foros de inversión y negocios del mundo, así como a tener un presidente que se reúne con todos los líderes democráticos mundiales.

Queremos un país que produzca, genere empleo, donde los trabajadores tengan buenos salarios y así capacidad de consumo, por eso eliminamos las retenciones a todas las economías regionales y aumentamos el mínimo no imponible de Ganancias, con la convicción de que la competitividad de nuestro país debe dejar de estar atada al tipo de cambio. Sabemos que un país para crecer necesita una economía estable, por eso decidimos terminar con el default y arrancamos un ambicioso plan de infraestructura. Comenzamos el proceso de revertir la situación de la presión impositiva, generando el alivio fiscal que necesitan nuestra economía y nuestra sociedad.

Quienes creemos que el desarrollismo es la mejor doctrina para construir un país más igualitario y próspero para futuras generaciones entendemos que los problemas estructurales de la Argentina requieren una visión estratégica, lejos de las prácticas cortoplacistas propias del populismo.

El camino comenzado por Frondizi y Frigerio hoy es retomado por Mauricio Macri como el primer presidente que se decidió a cambiar el rumbo de nuestra nación de una vez y para siempre, generando bases sólidas sobre las que ya no se pueda retroceder. Avanzando de forma indeclinable en la búsqueda de generar un país con igualdad de oportunidades, superando los flagelos del pasado y con compromiso puesto en el desarrollo nacional.

*Subsecretario de Asuntos Municipales del  Ministerio del Interior de la Nación.

Lucas Delfino