COLUMNISTAS MERCOSUR


Fin de las especulaciones venezolanas

.

Tension. La presencia de Venezuela en el bloque es motivo permanente de disputas.
Tension. La presencia de Venezuela en el bloque es motivo permanente de disputas.
Foto:Cedoc Perfil
El ojo humano tiene la virtud de percibir luz. Aquella parte de la radiación electromagnética que por su naturaleza se expande, irradia, refleja, aclara. Arrogante y presente, la luz no se puede esconder. “Nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido…” (Lucas 11:33).

¿En qué lugar hemos elegido estar durante muchos años a nivel mundial? No se trata tanto de las potencialidades sino más bien de las decisiones que se emprenden día a día. Sin duda el ostracismo hacia el plano internacional había sido una de ellas.

Hoy los tiempos de permanecer en el agujero negro de tormenta han quedado atrás. El enorme potencial productivo pide a gritos despertar del eterno letargo de ensueño.

La actual estrategia de inserción internacional de la Argentina en el mundo ha cobrado vigor estos últimos días. El marco propicio ha sido el Foro de Inversión y Negocios. El lema: ofrecimiento de nuevas oportunidades de inversión. Sumado a ello, el pasado 6 de septiembre se llevó a cabo la IV Comisión Binacional de Comercio, Inversiones y Relaciones Económicas Chile-Argentina, donde cobraron importancia el comercio bilateral, el acceso al mercado, los marcos regulatorios y el desarrollo conjunto de corredores bioceánicos en pos de aumentar la competitividad de ambos países.

Por otra parte, el 8 de septiembre se celebró la II Reunión de la Comisión Económica Mixta entre Argentina y Suiza, con el objetivo de identificar oportunidades de inversión y sectores clave para la ampliación del intercambio comercial (transporte, infraestructura, energías renovables y ambiente).

Asimismo, se recibió al Foro de Empresas Transnacionales de la Confederación Nacional de Industria (CNI), conformado por empresarios brasileños, en pos de fortalecer la integración económica bilateral.
El telón ya se abrió y la obra acaba de comenzar. Sentados en las butacas, en calidad de espectadores, están los países y aun los grandes bloques regionales que, por un lado, ansían entablar un plan de cooperación e inversión y, por el otro, evalúan permanentemente el desempeño del país.

El 13 de septiembre quedará signado como una fecha histórica para el Mercosur. Finalmente, los cancilleres de los Estados partes del Tratado de Asunción firmaron la declaración conjunta relativa al funcionamiento del Mercosur y al Protocolo de Adhesión de Venezuela al mismo. La aprobación por consenso es lo novedoso; por Argentina Susana Malcorra, por Brasil José Serra, por Paraguay Eladio Loizaga y por Uruguay Rodolfo Nin Novoa. Los cuatro países acordaron definir conjuntamente los cursos de acción y adoptar decisiones en materia económica, comercial y otras esenciales que estaban absolutamente paradas. Uruguay había decidido entregar la presidencia pro témpore del Mercosur a Venezuela el 30 de julio, aun contra la voluntad del resto de los países. El viraje ha sido rotundo. Pese a ello, la declaración se aprueba por consenso de los cuatro Estados partes signatarios del Tratado de Asunción, con el apoyo expreso de Argentina, Brasil y Paraguay, y con la abstención de Uruguay.

El consenso es un claro conforme de Montevideo. Venezuela tiene plazo hasta el 1º de diciembre de 2016 para cumplimentar con las obligaciones asumidas en el Protocolo de Adhesión al Mercosur. Persistir en el incumplimiento “… importará el cese del ejercicio de los derechos inherentes a la condición de Estado parte del Mercosur…” (Art. 4).
Para la Cancillería venezolana, la centralización del poder ha encontrado en el discurso el modus operandi de manifestación: “Pretender destruir el Mercosur mediante artimañas antijurídicas es reflejo de la intolerancia política y la desesperación de burócratas”.

Caracas se obstina en colocar la luz debajo de la mesa o más bien a la altura de la visión geopolítica que autoplanificó para el bloque. Una pena tanta miopía junta.

*Analista de política internacional.