COLUMNISTAS DEFENSOR DE LOS LECTORES

Gabo y la elección bonaerense

En febrero de este año, Ana Paula Odorica –analista mexicana de política nacional e internacional– publicaba en la sección de opinión del diario azteca El Universal un artículo muy interesante y revelador sobre la tendencia de no pocos dirigentes (y ciudadanos) de ese país a dar por casi seguro ganador de las elecciones presidenciales de 2018 a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), líder del nucleamiento político Morena, aunque las encuestas relativizan esa certeza.

GARCIA MARQUEZ. Realismo mágico, Cristina y Vidal.
GARCIA MARQUEZ. Realismo mágico, Cristina y Vidal. Foto:cedoc

En febrero de este año, Ana Paula Odorica –analista mexicana de política nacional e internacional– publicaba en la sección de opinión del diario azteca El Universal un artículo muy interesante y revelador sobre la tendencia de no pocos dirigentes (y ciudadanos) de ese país a dar por casi seguro ganador de las elecciones presidenciales de 2018 a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), líder del nucleamiento político Morena, aunque las encuestas relativizan esa certeza. Odorica sintetizaba –para explicar tal conducta reactiva de los mexicanos– lo relatado por Gabriel García Márquez en su magnífico cuento Algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Vale la pena reproducir el “relato del relato” de la periodista:

“La madre de un joven se levanta con el presentimiento de que algo grave pasaría ese día en ese pueblo. Se lo comenta a su hijo, quien va a jugar billar con amigos y les transmite el mal presagio. Estos, a su vez, van a casa y lo comentan con sus familiares: ‘Algo muy grave va a pasar en este pueblo’. Algunos van a la carnicería a hacer compras de pánico porque… algo muy grave va a pasar. El carnicero se lo transmite a sus clientes y para la tarde el pueblo entero está a la expectativa, encerrados en sus casas porque… algo grave iba a pasar. Hasta que un señor se cansa de estar a la expectativa. Junta a su familia, sube sus pertenencias en la carreta, quema su casa porque… algo grave iba a pasar… y abandona el pueblo. Otras familias empiezan a seguir su ejemplo. Para la noche, el pueblo estaba abandonado. No quedaba nada más que casas incendiadas, una tras otra. Y es que algo iba a pasar. Y pasó: los habitantes prendieron fuego al pueblo”.

El relato de García Márquez lleva a darle más significado a la irracionalidad en las decisiones populares y dirigenciales que a los vaticinios científicos. ¿Iba a pasar algo malo en el pueblo? Tal vez, pero basar la certeza de que sí sucedería es una muestra de realismo mágico que, a veces, las encuestas de opinión reflejan como palabras santificadas por los óleos de la esquiva opinión pública.

¿Creen los ciudadanos en la validez de esas compulsas, en su acercamiento a la realidad? Si esto fuese así, las próximas elecciones legislativas de octubre (y sus primarias previas) estarían poco menos que definidas, según de dónde vengan los datos de especialistas más o menos reconocidos. Las conductas de la población votante suelen dar por tierra con las afirmaciones previas de sociólogos y cientistas comunitarios más o menos influyentes, más o menos influidos por ideas claramente (a veces no tanto) alineadas con sectores interesados.

Desde esta columna, muchas veces se ha comentado y criticado la tendencia a difundir cifras, porcentajes, premoniciones, augurios e interpretaciones de las consultoras de opinión pública. Afortunadamente, PERFIL ha aceptado que es precondición para revelar esos estudios la necesidad de aclararles a sus lectores cuál es el origen, cuál la metodología, cuál el universo consultado, qué cantidad de casos y qué período de tiempo fueron tomados en consideración. Sin embargo, algunas veces estos ítems no son completados con uno más, también necesario: la posición ideológica, política, empresaria, de amistad o enemistad de la consultora con determinados intereses. Ayer, en la página 32, el habitual columnista sabatino Artemio López aplicó esa trampita por omisión al basar todo su análisis de situación preelectoral en la provincia de Buenos Aires en una encuesta realizada por la Consultora Dicen. El propio López es director de la Consultora Equis, habitual fuente de información y promoción del kirchnerismo durante los gobiernos de ese signo y en la actualidad. Menciona algunos datos metodológicos y la cantidad de consultas efectuadas, sin discriminar cuántas fueron presenciales y cuántas telefónicas, ni mencionar los distritos de la provincia de Buenos Aires incluidos en el estudio ni el período de la investigación. Y omite, además –por lo dicho más arriba–, un elemento significativo a la hora de evaluar la totalidad de la columna de opinión, previsiblemente sesgada a favor de su color político: la consultora Dicen es dirigida por el sociólogo kirchnerista Hilario Moreno del Campo, crecido en la política y en su trabajo de la mano del líder de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, de quien fuera su director de Estadísticas cuando gobernaba el municipio de Morón. ¿Es importante una mención tal? Y, sí, lo es: en casos como éste, la objetividad científica no suele ir de la mano de la postura ideológica o política.

Este ombudsman defiende a rajatabla el criterio editorial de abrir las páginas del diario a las más variadas opiniones y los más diversos autores. Al mismo tiempo, siente la obligación de advertir a los lectores cuando alguno de ellos manipula –de uno u otro modo– los datos que aquí se publican.