COLUMNISTAS EXPRESION DE IDENTIDAD

‘Gu gará’

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Camino por las ramblas de Barcelona, desde Plaza Cataluña en dirección al mar. Llegué hasta aquí para hacer una crónica sobre la final de la Copa del Rey de fútbol que disputan Barcelona y Atlético de Bilbao. Sigo, luego, a Berlín, donde, cuando ustedes lean este texto, se juega la final de la Champions entre Barcelona y Juventus. Es un día espléndido. La primavera sopla una brisa de verano y las ramblas explotan de sol y turistas, guiris, como los llaman los catalanes.

En el Carrer de Ferran me abro paso lentamente entre un hervor de cuerpos vestidos con camisetas rojiblancas como las de Estudiantes de La Plata. Se alza un vapor que huele a cerveza. Son cientos, miles de vascos, más de setenta mil se estima, que llegaron en autobuses, autos y aviones. De pie, apretados en las barras de las tabernas vascas, comen tapas y salen a beber en las calles del Barrio Gótico y del Borne porque los bares están repletos. Brindan, ríen, se toman selfies con algunos que llevan gorros, banderas o camisetas del Barcelona. Los veo felices, amigos, compañeros, dicen estar contentos de haber llegado a la final. Les importa el resultado, pero más estar ahí con sus hijos, padres, abuelos, parientes, amigos. Las camisetas llevan los apellidos de los jugadores, los propios o los de familiares. Iraola, Alkorta, Azcarate, Mikel, Iñaki. Pregunto, hablo, camino entre ellos con hambre de historias. De pronto, uno comienza a cantar, le sigue otro y enseguida el coro es multitudinario y estremecedor: “Gu gará –con acento en la “a”–, gu gara/ Athletic/ gu gara... Athletic gu gara/ gu gara/ Athletic gu gara. Son dos, tres minutos que aturden. Es pasión, es deseo, es tradición, es ser, estar, gritar a quien corresponda, que hay un pueblo atrás. Cuando se calman, un vasco de barba y boina negra me traduce: “Gu gara es una expresión de identidad, quiere decir que no importa lo que pase, ganar o perder, que el Athletic es nuestro club, nuestra tierra, que el Athletic somos nosotros”.

“Somos nosotros” repite, y me conmueve la forma, el sentimiento, el orgullo con que me lo dice.

Y, de pronto, como si se filtrara un rayo de sol entre las nubes de un cielo mental gris, cargado, abrumador, saturado de información oscura sobre la FIFA, la AFA, Grondona, Fútbol para Todos, Aníbal Fernández, arreglos, coimas, corrupción, logro ver lo que también estaba ahí, y sigue ahí, un recuerdo de la adolescencia. Salíamos de la cancha de Racing, después de un clásico con Boca, todos juntos, locales y visitantes y ahí voy yo, caminando, comentando el partido con un desconocido. Nos despedimos en la avenida Mitre, vencedores, vencidos.

“Eramos nosotros”. Ese chori, ese padre, ese hijo, esa tía, esa novia, esa camiseta, ese cantito ingenioso,  inventado sobre la marcha, esa respuesta que llegaba desde la otra tribuna, esa camiseta, esos papelitos, esa alegría, ese triunfo, esa derrota, esos jugadores, ese domingo, ese fútbol que se reconocía y admiraba en todo el mundo, eso éramos nosotros.

Pero, un día –como dice la letra de una canción de Serrat– “llegaron ellos”. La dictadura, el almirante Lacoste, el mundial ’78, Grondona, el negocio de la televisión, la organización mafiosa, los barras guardaespaldas de los dirigentes que comenzaron a trabajar para los políticos y se convirtieron en bandas criminales, la extorsión, los aprietes, la “protección” paga de la policía, los muertos y la prohibición por decreto del público visitante antes que la aplicación de la ley.

Todo lo que era nuestro se lo quedaron ellos. Pagando con la plata de todos para hacer propaganda, “fútbol gratis”.

El vasco de boina y barba trae una caña de cerveza y me la ofrece. Dejo de lamentarme por todo lo que perdimos, como país, como personas. Regreso a las calles. Enterado del “argentino periodista”, se acerca uno del Barcelona a brindar y a agradecer por Messi. Generoso, me hace sentir que algo de la alegría nos toca. Cae la tarde, se van para el estadio. Al día siguiente, derrotados, siguen en las calles, cantando, “Athletic gu gara/ Athletic gu gara...” Enhorabuena, les dicen a los del Barcelona y les desean que completen el triplete de títulos con la Champions.
Sigo a Berlín. Messi, Tevez... “Argentina gu gara/ Argentina gu gara/ Argentina gu gara...”.

Ese fútbol, ese país, que éramos nosotros , que todavía somos nosotros, que depende de nosotros.

*Escritor y periodista.



Carlos Ares