COLUMNISTAS INVERSION Y COMPETENCIA

Hacer que la pongan

A los CEOs que están en el gabinete de Cambiemos les resulta muy difícil operar sobre la cabeza de los empresarios que no invierten como quisieran.

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PUNTITA. El Presidente decora una masa al visitar una fábrica de galletas semanas atrás.
PUNTITA. El Presidente decora una masa al visitar una fábrica de galletas semanas atrás. Foto:PRESIDENCIA DE LA NACION

María José García Santillán duró poco más de un año como encargada de administrar los sueldos en el Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires. Venía de toda una vida corporativa como gerenta financiera de la multinacional estadounidense Dupont, y tras retirarse, aceptó el llamado de María Eugenia Vidal para ocuparse del enjambre de recibos de maestros. Al principio se sorprendió al ver que semejante monstruo se manejaba sólo con planillas Excel. Pero hace unos meses dijo basta y se fue, en medio de una paritaria docente que al borde de la mitad de año todavía no está cerca de cerrarse.

Su salida es otra muestra de lo difícil que es para el mundo de los gerentes entender la maraña estatal. Pero también para los CEOs que están en el gabinete de Cambiemos resulta muy difícil hasta ahora operar sobre la cabeza de los empresarios que no invierten como quisieran. Un problema que se repite tanto con ejecutivos locales como extranjeros. A pesar del furor por el presidente Mauricio Macri en los foros internacionales, los datos de mayo que mostró el Banco Central son contundentes: en mayo hubo US$ 143 millones de inversión extranjera directa (25% menos que abril y 60% menos que en marzo), y al mismo tiempo entraron US$ 630 millones para activos financieros. Por ahora es más tentador el universo de tasas altas y dólar tranquilo que la aventura de hundir capital y poner fierros. “Hay un tema de timming, las inversiones no se definen rápido, hay que pensar que hace un año y medio estábamos en default”, explica Roberto Murchison, presidente del Encuentro Anual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), un sello de dirigentes con buena llegada a la Casa Rosada.

Motivar. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, subraya que, de todas maneras, este año la inversión crecerá más que en los últimos cinco años. Pero al comer con popes de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) en el primer piso del Hotel Four Seasons, se vio obligado el último miércoles a prometer un guiño en el marco de la reforma tributaria que se guarda bajo siete llaves: se reducirá el impuesto a las Ganancias para quienes reinviertan utilidades.

La obsesión del Gobierno es hacer que los capitalistas argentinos abandonen la cautela y la pongan, arriesguen y compitan. Unas horas antes de la comida de Dujovne con AEA, una consultora le proveyó al Estado de un insumo vital para saber dónde ir a buscar fondos para inversiones o tal vez base imponible para recaudar más y mejorar el déficit: según Boston Consulting Group, unas 106 familias en la Argentina tenían a fines de 2016 US$ 28 mil millones en efectivo, acciones o bonos (sin contar propiedades, campos o empresas).  Y el 60% de ese monto se encontraba en cuentas off shore con tres predilecciones:  40% en Estados Unidos, 40% en Suiza y el resto en Panamá y alrededores. En tanto, hay 11,5 millones de hogares que tienen ahorros de entre cero y US$ 100 mil dólares, con un punto en común con los más ricos: también tienen el 50% afuera, pero más en Uruguay.

Jugar. Mientras los actores nuevos tardan en llegar, a la espera de si Cristina sí o Cristina no, la Comisión Nacional de Defensa de la Comptencia prepara reportes sobre el funcionamiento de distintos mercados clave. Es probable que en no muchos días haya definiciones sobre las grandes cadenas de supermercados –con comentarios especiales sobre sus proveedores–, sobre el mercado de los lácteos y sobre un sector hasta ahora desatendido: el negocio de los micros de larga distancia. Si bien las empresas interurbanas atraviesan años de ajuste primero por el crecimiento de Aerolíneas Argentinas y ahora por el avance de las low cost, en el rubro hay cuatro familias que tallan en todo el país: los Koropeski, de Crucero del Norte en Jujuy, Salta y alrededores, los Badaloni, con Andesmar en Cuyo, los Trappa con Vía Bariloche en el Sur y los Deruder, reyes del Carnaval de Gualeguaychú detrás de Flecha Bus en la Mesopotamia.

Con Esteban Greco al frente de la CNDC, Macri pretende que le crean que impulsa un clima de negocios de emprendedores y competencia, distinto del que usufructuaron su padre Franco o su primo Angelo Calcaterra o su amigo Nicolás Caputo, siempre cerca del Estado. Por eso es probable que en algunos días inaugure las nuevas oficinas que el organismo acaba de alquilar en Bartolomé Mitre al 400, donde se investigan monstruos como Aluar, Acindar, Quilmes, Molinos o recientemente también Google.