COLUMNISTAS OPINION

La ética no se compra con tarjeta

.

Los  uruguayos somos raros en América Latina. No le damos mucha pelota a la Iglesia católica, tenemos una central única de trabajadores, legalizamos el aborto, nos gobierna un Frente que nuclea de comunistas a demócratacristianos, elegimos de presidente a un ex guerrillero, el Estado produce y vende marihuana y hacemos renunciar a un vicepresidente por compras personales con tarjetas corporativas.

La novela, que comenzó el 24 de febrero de 2016 cuando una periodista reveló una charla con Sendic en la que el vicepresidente negó ser licenciado en genética humana, terminó este sábado en una reunión con la máxima autoridad del Frente Amplio, el Plenario Nacional. Durante este año y medio, se sucedieron una serie de marchas y contramarchas, declaraciones contradictorias, nuevas revelaciones de mala gestión, denuncias de gastos inexplicables y una popularidad en caída libre que lleva a que el 62% de los uruguayos afirmen que Sendic debía renunciar. La frutilla de la torta fue el dictamen del Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio que condenó duramente la actuación del vicepresidente uruguayo.

Hasta ayer de tarde parecía que Sendic iba a pelear por mantenerse en el cargo ya que innumerables veces dijo que él no iba a abandonar su puesto y que demostraría su inocencia. Sorpresivamente, en un breve discurso, dijo que renunciaba a la vicepresidencia, que ya se lo había comunicado al presidente Tabaré Vázquez y minutos después lo anunció en su cuenta de Twitter. 

El país quedó conmovido por este hecho que rápidamente trascendió y puso a Uruguay en los titulares de los medios de comunicación del mundo y la región. No es común que sucedan situaciones de esta naturaleza en un mundo donde la corrupción campea en la política y los jerarcas se aferran con uñas y dientes a sus sillones. La institucionalidad oriental no sale debilitada. Al contrario: podría decirse que se fortaleció con este hecho. Los uruguayos somos raros en América y el mundo, porque una de las cosas que no perdonamos a nuestros políticos es que nos mientan.

*Periodista y director del semanario uruguayo Voces.

Alfredo García*