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La literatura juvenil es cada vez más larga

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La longitud de los libros para jóvenes se redobló en los últimos cuarenta años. Ese es el resultado de una investigación hecha por la revista estadounidense Booklist. Al parecer, el crecimiento del número de páginas en este tipo de libros se debe, según algunos expertos, a la serie de Harry Potter.

Briana Shemroske, quien se ocupa de libros para niños y jóvenes en Booklist, se dio cuenta de que la mayor parte de las novelas para lectores jóvenes propuestas por la revista en la que trabaja estaba compuesta por libros muy voluminosos. Eso la llevó a afirmar que la longitud promedio de los libros más vendidos y discutidos en los últimos años aumentó en un 25%. Shemroske analizó siete números de Booklist aparecidos en cinco distintas décadas (la revista se fundó hace 111 años y por lo general sale dos veces por mes): dos números de enero de 1976, dos números de enero de 1986, y los números dobles de enero de los años 1996, 2006 y 2016. Shemroske descubrió que desde 1976 hasta hoy la longitud promedio de los libros para jóvenes aumentó en un 173%: de las 106 páginas de mediados de los años 70 a las 290 páginas de la actualidad. El cambio más consistente entre una década precedente y la sucesiva se dio entre 2006 y 2016 (60%).

Según dos expertas de libros para niños interrogadas por Shemroske, una de las redactoras de Booklist, Ilene Cooper, y la librera Carolyn Phelan, el éxito de la serie de libros escritos por J.K. Rowling podría estar entre las razones secretas de esta tendencia. La primera novela protagonizada por Harry Potter, Harry Potter y la piedra filosofal, fue publicada en 1997 y tenía 320 páginas en la edición en inglés (359 en la edición argentina de Emecé) mientras que el séptimo, Harry Potter y las reliquias de la muerte, salió en 2007 y tenía 756 (638 en la española de Salamandra). El aumento general del número de páginas, que se refleja en parte dentro mismo de la serie de Rowling podría deberse también al aumento de popularidad del género fantasy.

El Guardian le pidió a Caroline Horn, redactora del sitio web dedicado a libros para niños Reading Zone, que opinara sobre el tema: Horn confirmó la probable influencia de Harry Potter en la longitud de las novelas para jóvenes, y dijo que antes del éxito de Rowling los editores solían rechazar los manuscritos que superaran las 40 mil palabras. Harry Potter y la piedra filosofal tiene casi 77 mil palabras. Harry Potter y las reliquias de la muerte tiene poco más de 198 mil. En opinión de Horn, también la calidad de los libros para jóvenes mejoró respecto a los años 70 y 80, y también gracias a eso los autores son más capaces de mantener la atención de los lectores durante más tiempo.  

Falta analizar el aumento, respecto a los años 70 y 80, del contenido de las bebidas gaseosas, de los desodorantes en aerosol y de la longitud del papel higiénico, que también deben ser tenidos seriamente en cuenta.



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