COLUMNISTAS MAESTRAS

Las clases de Hebe

Hebe Uhart es una de las más grandes escritoras de Latinoamérica. Tiene un estilo personalísimo que ahora puede disfrutarse en un libro de relatos completos que le publicó Alfaguara hace ya algunos años. Hasta ese entonces, sus novelas y cuentos estaban desparramados en editoriales más chicas y eran de poca visibilidad. Lo cual no impidió que se la leyera intensamente entre un grupo de lectores de esos que siempre, según T.S. Eliot, son necesarios para que las escrituras más difíciles existan. Ahora Blatt y Ríos acaba de publicar un libro que da cuenta de los talleres que dictó y dicta Uhart desde hace años. La autora es Liliana Villanueva, el libro se llama Las clases de Hebe Uhart y es, entre otras cosas, un gesto de amor para con la maestra –Villanueva fue alumna de Hebe durante diez años– y un gesto de amor para los lectores, ya que con la difusión de estos trabajos el pensamiento de Uhart logra trascender el círculo íntimo. Este es un libro de Uhart y es un libro de Villanueva. Me hizo acordar, en parte, a los libros de Gilles Deleuze donde, gracias a la desgrabación de lo coloquial, uno puede entrar en la obra del francés y de Spinoza o Kant de manera más amena. No hay en Deleuze y Uhart frases de escritores. Está la potencia del habla y la virtud de un pensamiento en estado de ebullición. Uhart, como George Oppen, sabe que las palabras son clave para el escritor en ciernes siempre y cuando las tratemos como enemigos. Leemos las clases y nos parece estar escuchando a una vieja amiga, medio zen, medio extravagante, dar siempre en el blanco. Uhart es una maestra ignorante, como quería Jacques Rancière, busca de que el alumno crezca por sí solo.

fcasas