COLUMNISTAS ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

Macri, como Maduro

El presidente delegó en Gabriela Michetti el discurso ante la ONU. La política primó sobre la proyección internacional.

El presidente Mauricio Macri y su par venezolano, Nicolás Maduro.
El presidente Mauricio Macri y su par venezolano, Nicolás Maduro. Foto:Cedoc

Es bien sabido que “volver al mundo” siempre significó para el gobierno, y en particular para el presidente Mauricio Macri, acceder otra vez al crédito internacional, volver a abrir el país a las inversiones extranjeras, recuperar o buscar nuevos mercados para las exportaciones. Nada de eso se logra con un mensaje ante la Asamblea General de la ONU

Cristina Fernández llevaba a la cita de septiembre en Nueva York sus luchas internas para internacionalizarlas: contra el colonialismo, contra los fondos buitres o los paraísos fiscales. Mauricio Macri no tiene esa vocación para la lucha épica contra los poderosos y no parece ver el mundo como un campo de batalla entre el bien y mal, entre la revolución y las fuerzas reaccionarias. Por otra parte, los mensajes significativos ante la Asamblea de la ONU son aquellos de países cuyas políticas tienen un impacto directo sobre sus regiones o sobre el mundo mismo: Estados Unidos, China, Rusia, Alemania. 

Para los países emergentes rige la regla que establece que la atención a sus líderes es directamente proporcional a la amenaza que representan sus gobiernos al orden internacional. Brasil es el país más grande de América latina y una de las mayores economías mundiales, pero el mensaje de su presidente, Michel Temer -que en su discurso opinó sobre cada conflicto que sacude al planeta en estos días- fue escuchado con poco más que cortesía. Imaginemos en cambio la atención con la que se hubiera seguido una intervención del norcoreano Kim Jong-un.

La razón implícita del faltazo del presidente y su reemplazo por Gabriela Michetti –que es licenciada en relaciones internacionales- fue que prefirió concentrarse en la campaña para las elecciones de octubre. Curiosamente, es el mismo argumento que esgrimió Nicolás Maduro con vistas a los comicios regionales venezolanos de diciembre. 

Política, más allá de las ideologías.