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Massaficación

Massa podría ser el presidente. Y aún hoy es quien tiene más posibilidades de ser presidente en el futuro.

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Abrazador. Massa con Cristina Kirchner y con Margarita Stolbizer.
Abrazador. Massa con Cristina Kirchner y con Margarita Stolbizer.
Foto:cedoc
Massa podría ser el presidente. Y aún hoy es quien tiene más posibilidades de ser presidente en el futuro. Pero su problema –y su virtud– sigue siendo el mismo: quiere todo. Cuando estaba en campaña el año pasado y todavía competía con Macri en intención de voto, esta columna graficó el  problema de Massa con la “U” de Michael Porter, el gurú que dirige el Instituto de Estrategia y Competitividad de la Universidad de Harvard, donde se coloca en los extremos de cada una de la patas de la “U” “diferenciación por precio” de un lado y “diferenciación por calidad” en el otro, mientras que en la panza o base de la “U” se ubica la hibridez de aquellos productos que, queriendo ambos atributos, no se terminan diferenciando ni por precio ni por calidad, equivalente en el caso de las elecciones del año pasado a que Macri se diferenciaba por cambio y Scioli por continuidad, mientras Massa proponía cambio con continuidad, lo que él llamaba “el cambio justo” (ver: http://e.perfil.com/El problema de Massa).

En el PRO hay “viejos-jóvenes” mientras que en el neoperonismo hay “jóvenes-viejos”

Alquimista perseverante, Massa espera ahora juntar al peronismo de quienes pasaron por algún tramo  del gobierno kirchnerista con Margarita Stolbizer, una de sus principales críticas, corriendo el riesgo de otra hibridez. La popularidad que ganó Stolbizer promoviendo causas por corrupción, especialmente relacionadas con la ex presidenta, le da un piso electoral alto, pero también puede tener un techo no muy distinto porque muchos peronistas no votarían por ella. Ese es el problema de Massa. El problema de Stolbizer es otro: que su imagen de coherencia se pueda ver deteriorada por la contradicción de asociarse a alguien con tantas vinculaciones con el pasado kirchnerista, sumado al hecho de que se fue del radicalismo en 2007 en disidencia con la candidatura de un extrapartidario, el peronista Roberto Lavagna, quien  ahora es parte del massismo.

Fuera de Cambiemos,  Massa es el político con mayor intención de voto en todo el país, y la provincia de Buenos Aires es su territorio. Perder en el lugar donde se hizo fuerte con la liga de los intendentes que le ganó al kirchnerismo en las elecciones de 2013 pondría en riesgo sus aspiraciones presidenciales para 2019. De hecho, es casi imposible que en las elecciones del año próximo Massa no pierda por lo menos legisladores en la Provincia como que Cambiemos no los gane, porque en las anteriores elecciones legislativas de medio turno en 2013 Massa triunfó con el 44% de los votos en ese distrito. Hay mucha superposición de afinidad electoral en Massa y Macri. Lo ideal para Massa sería no tener que volver a competir él directamente siendo candidato, sino que corra el riesgo de perder frente a Cambiemos (igual haciendo una buena elección) Stolbizer, quien en las elecciones legislativas de 2013 obtuvo el 12%, por lo que aun –“sólo”– duplicando sería un gran avance.

Pero Stolbizer podría aspirar, con su partido GEN, a ser ella sola electa senadora, saliendo segunda (se renuevan tres bancas, dos para el partido que gane y una para el segundo). Y una de las bancas que se renuevan es la del senador Jaime Linares del GEN, electo en 2011 cuando integraba el Frente Amplio Progresista, que con 13% de los votos salió detrás   del candidato del Frente para la Victoria, que ese año fue –las vueltas de la vida– Aníbal Fernández, quien por entonces ganó con 57% de los votos.

Dicen que lo que tentaría a Stolbizer de la alianza con Massa es su propuesta de que ella sea candidata a gobernadora en 2019 de la fórmula Massa presidente. Mientras que Cambiemos no puede ofrecerle esa perspectiva porque para 2019 Vidal puede ser reelecta. Stolbizer mostró un persistente deseo por ese cargo ya que fue candidata a gobernadora en las elecciones de 2003 (cuarta con 9% de los votos), en las de 2007 (segunda con 17% de los votos) y en las de 2011 (salió tercera con 12% de los votos). Sólo no fue candidata a gobernadora esta última elección, en la que compitió directamente por la presidencia.

Dicen que mientras Massa le propone a Stolbizer ser su gobernadora bonaerense en 2019, les promete lo mismo a varios intendentes (nunca un intendente llegó a gobernador en toda la historia de la Provincia), y sospechan que el Grupo Esmeralda encabezado por los jefes comunales de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; y de San Martín, Gabriel Katopodis, antes que un peronismo no kirchnerista a la espera del regreso activo a la política de Florencio Randazzo para comandarlo, es más la embajada de Massa en el PJ.

Stolbizer quería ser gobernadora, ya lo intentó en 2003, 2007 y 2011, y no quiere perder más

Un chiste del círculo rojo es que el PRO está lleno de “viejos-jóvenes”, personas que se hacen las jóvenes; mientras que en el nuevo peronismo hay abundancia de “jóvenes-viejos”, dirigentes sub 50, pero que hacen política con métodos del siglo XX. La nueva política (si la hubiera) no dependería de la biología, sino de una visión estratégica diferente, y ser lo nuevo no sería genético sino mental.

Massa también corre otro riesgo: que Stolbizer, De la Sota (su última oportunidad es 2019), Insaurralde o Katopodis terminen usándolo a él en lugar de él a ellos.