COLUMNISTAS OPINIÓN

Mujeres desnudas

La chica de la librería se niega a venderme Antes del río, el libro de Rosario Bléfari.

Portal Perfil.com
Portal Perfil.com Foto:Perfil.com

La chica de la librería se niega a venderme Antes del río, el libro de Rosario Bléfari. Indignada con la tapa (una foto de la autora desnuda) aduce que le perdió el respeto por usar métodos vergonzosos para captar lectores. Desde luego, se trata de un prejuicio. Bléfari (cantante, actriz), ya había publicado libros de poesía pero Antes del río es una colección de prosas breves, introspectivas, crípticas a veces, siempre pudorosas. Es como si el desnudo de la tapa viniera a compensar la opacidad de los textos en relación con la vida privada de la escritora, pero también a ofrecer el cuerpo como prueba de la unicidad de la escritura, a demostrar la pertenencia de todos los fragmentos a quien decidió posar para la fotografía. Más que un acto de valor, es una curiosa declaración de compromiso con la literatura, una disciplina que Bléfari explora a tientas.

María Moreno no está desnuda en la tapa de Black out. Al contrario, aparece muy abrigada en la foto. Su desnudez está en la letra, aunque se proteja contra las lecturas desprevenidas: “Si escribo lo que escribo, ¿me desnudo? Hay quienes leen como si se tratara de la vida misma. Temblorosos de unanimidad admirativa, mientras creen alcanzar algún mendrugo de intensidad en medio de la opacidad habitual del mundo –tomándola como una confesión–. Son como los pájaros que entraron a un museo y, deteniéndose ante una naturaleza muerta hiperrealista, se pusieron a picar los frutos. Y no hay nada que tocar sino páginas hacendosas porque, en literatura, la sangre sólo sirve para hacer morcillas”. La sobreargumentada denegación caracteriza un poco el estilo de Moreno, brillante, abigarrado, pleno de metáforas y asociaciones a veces más libres que otras. Así como Bléfari usa el cuerpo para desmentir su timidez literaria, Moreno pone la literatura por delante de los hechos desnudos y lo que cuenta es, ante todo, la historia de su devenir gran escritora.

Black out es un libro triunfal como Una excursión a los indios ranqueles. Moreno fue, vio y venció en el peligroso territorio del alcohol, el deseo y los cenáculos literarios. Pero además de contar su triunfo, habla de las pérdidas, como un general romano que se pasea con lo poco que queda de su ejército ante el homenaje de la multitud (así fue recibido el libro en la comunidad cultural). Black out es una novela de aprendizaje que se extiende hasta el momento en que el protagonista está en condiciones de enseñarle al mundo lo que ha aprendido. Es la historia de una gesta, el relato de una mujer que entró a un círculo de hombres sombríos y de obra escasa (apenas hay mujeres en el libro) pero que creían o decían saber lo que era la literatura. La heroína logró sobrevivirlos hasta encarnar su práctica y también hasta hacerse cargo de una tragedia colectiva, la del doloroso destino generacional de quienes vivieron en paralelo a la militancia pero sufrieron descalabros comparables a los de la lucha armada. En el éxito de Black out hay también algo que Moreno no menciona, y es haber atravesado el territorio minado de la vida intelectual argentina desde cierta ética: nunca conocí a nadie que hablara mal de ella. El reconocimiento actual del que goza su autobiografía es también el agradecimiento por haber apuntalado ese sistema al que finalmente logró pertenecer.